Cocinar con energía solar, una alternativa ecológica y más sana

Es una tecnología común en las zonas rurales y cada vez más difundida en la ciudad. Dicen que, además de ahorrar, los hornos solares conservan mejor las propiedades de los alimentos.

Edición Impresa: sábado, 08 de septiembre de 2012
imagenes
zoom
Cocinar con energía solar, una alternativa ecológica y más sana

José Morales cocinó un chivito durante la segunda edición de la expo Mendoza Solar.(Walter Moreno)

Notas relacionadas

Ángeles L. Acosta - aacosta@losandes.com.ar

Cuando necesitamos una cocina, y tenemos el dinero, vamos a una casa de electrodomésticos y la compramos. Luego, llamamos a un gasista para que la instale y listo; ¡a cocinar! Pero, ¿qué pasaría si hubiese otras alternativas más económicas (a largo plazo) y que, entre otras ventajas, nos ayudaran a preparar comidas mucho más sanas? Pues existen, y de a poco van ganando terreno en Mendoza. Hablamos de las cocinas y hornos solares, que ayer se exhibieron (junto a varias tecnologías más) en la segunda edición de Mendoza Solar, feria que termina hoy en la Nave Cultural.

El encuentro, que se realizó por primera vez en la provincia el año pasado, tiene como fin dar a conocer a los ciudadanos distintos equipos utilizados para aprovechar la energía solar; su funcionamiento y sus posibles aplicaciones, tanto en el ámbito doméstico como industrial.

De las cocinas que se mostraron en la exposición la más vieja, de las fabricadas en Mendoza, es de 1998. En ese entonces fueron pensadas para ser usadas en zonas rurales. Pero, según aseguraron quienes las comercializan, muy lentamente van sumando adeptos entre quienes viven en la ciudad. Las compran, sobre todo, para ahorrar el dinero que mensualmente deben invertir en el servicio de provisión de gas y energía eléctrica.

Además, la principal ventaja que coincidieron en señalar los vendedores de estos productos, es que la comida que allí se prepara es mucho más saludable que la que podemos hacer en el horno tradicional.

"La gran diferencia con la cocina común es que los alimentos que se hacen con la solar resultan mucho más sanos. En la cocina tradicional las verduras, por ejemplo, pierden muchos nutrientes. En cambio en la que funciona con el sol se conserva mucho más natural y con el olor y el sabor característico", explicó José Morales, que viven en Ñacuñán (Santa Rosa), adonde entre otras actividades se dedica junto a su familia a la fabricación de cocinas, hornos y parabólicas solares.

El sol es gratis

Y sí, al menos por ahora (y no vale hacer correr mucho el dato), el sol puede ser "utilizado" por cualquier persona sin necesidad de pagarle un peso a nadie por hacerlo. La afirmación es obvia, claro, pero toma sentido en este contexto si pensamos que otra de las grandes ventajas de esta tecnología sustentable es la económica. Un horno solar, de los que se venden en Mendoza, cuesta entre $ 900 y $ 1.100, tiene una vida útil de unos 20 años y, lo mejor, es que solo requiere del sol -justamente- para funcionar.

Pero, ¿qué pasa cuando el cielo está nublado?, ¿funciona igual esta tecnología? Pues sí, aunque disminuye el rendimiento y el pollo con papas para el almuerzo puede demorar un poco más de lo habitual en cocinarse, pero no hay dudas de que estos elementos de fabricación casera funcionan bien aunque no veamos al sol.

En ellos se pueden preparar todo tipo de comidas -como guisos, budines, carnes, sopas, pizzas- y también hacer mermeladas y hasta conservas al natural.

Tal cual lo indicaron quienes ayer, durante la primera de las dos jornadas del evento, se dedicaron a elaborar comidas para -de paso- participar en un concurso de gastronomía, ninguna cocción tarda más de dos horas y media.

"Por ahí la gente que no sabe de qué se trata piensa que estás todo el día para hacer la comida, o sea que tenés que perder mucho tiempo y por eso no les interesa. Pero no es así; un chivito, por ejemplo, lo tenés listo en un poco más de dos horas", afirmó Morales, mientras le mostraba a esta cronista cómo se iba dorando el chivito con verduras que había colocado en su cocina solar.

Por otra parte, en la exposición también se dieron a conocer equipos para climatizar el agua de una pileta, calefaccionar ambientes y calentar agua para usos domésticos, entre otros usos de la energía solar.
Más notas de esta sección
Copyright 2010 Los Andes | Todos los derechos reservados