En el Sur, al Tomba le dio vértigo

Godoy Cruz tenía la chance de treparse a la cima de las posiciones, pero un par de distracciones le dieron el triunfo a Lanús, que tomó aire. Por Javier Chacón, enviado especial a Buenos Aires

martes, 11 de septiembre de 2012
La ilusión de agarrar el diario de hoy y poder ver un título que diga: “Godoy Cruz puntero” desapareció apenas arrancó el partido en la cancha de Lanús.

Es que la esperanza de acompañar a Boca en la cima de la tabla de posiciones duró apenas cuatro minutos. Esto fue lo que demoró Mario Regueiro en desbordar a Lucas Ceballos, lo que tardó Gonzalo Castillejos en forzar el error de Sebastián Torrico que fue suficiente para que Mauricio Pereyra pusiera arriba al Granate.

Pero si hay algo que destacarle al equipo del “Turco” Asad es que están fuertes de la cabeza, no se desaniman ante un gol en contra y siguen por el camino que les marcó el entrenador en el inicio de la temporada.

Posesión, pelota al piso y verticalidad fueron las grandes virtudes que tuvo el Tomba, pero le siguen faltando “cinco para el peso”, ya que no puede definir las situaciones que crea y hace figura a los arqueros rivales.

Ya lo sufrió con Unión, Independiente y anoche con Lanús. Porque el local solamente llegó en el gol y luego fue todo del Expreso.

Primero Nico Sánchez apareció sólo en el punto del penal y la tiró por arriba, después el “Mago” Ramírez definió por arriba, el “Fideo” Castro se la picó a Marchesín y la pelota se fue muy cerca, el mismo arquero le tapó un mano a mano a Óbolo en el final de la primera etapa y al delantero cordobés se le fue un disparo de media vuelta muy cerca del palo (todos gritaron el gol). Cinco situaciones claras y ningún gol.

Parecía que en la segunda etapa la cosa seguiría de la misma manera, pero Lanús volvió a pegar en el momento justo.

Cayó un centro de 40 metros de Regueiro, Torrico se quedó clavado en el línea del arco y Paolo Goltz fusiló al “Cóndor” en el área chica para definir el partido.

Fue un golpe del que Godoy Cruz no se recuperó, a pesar de seguir manejando la pelota pero sin lastimar, ya que sus avances nunca se transformaron en ataques.

En cambio Lanús respiró un poco más y comenzó a aprovechar los espacios que el Tomba la dejaba, luego que Asad moviera el banco y cambiara el sistema.

Conclusiones se sacan todos los partidos y en este en particular se resaltan la falta de gol y los errores en defensa.

En un área se sufrieron la inactividad de Torrico y la falta de contracción en la marca en las pelotas paradas y en el área contraria el toque fino para definir las jugadas colectivas que se arman desde la mitad de la cancha.

Sin lugar a dudas éste era el partido para dar el salto y ponerse la pilcha de candidato, pero pareció que al Tomba le dio vértigo subirse a la cima de las posiciones, algo que deberá mejorar si espera dar el gran salto y porque el sábado se viene el clásico con San Martín.

Javier Chacón - Enviado especial a Buenos Aires
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