Cada vez que decidís algo, ¿cambiás de idea y ya no querés lo elegido?

Es algo repetitivo, y entonces, ¿pasás más tiempo enfocado en la duda y te quedás como congelado y sin dar pasos? Tal vez no sea tan extrema tu situación, pero ¿algo de esto te está sucediendo?

lunes, 23 de julio de 2012
Cada vez que decidís algo, ¿cambiás de idea y ya no querés lo elegido?

Por Isha

Puede que no hayas encontrado aquello que querés, o que necesitás o buscás, tal vez no estés seguro qué sea bueno para vos o qué traiga satisfacción a tu corazón. Pero existe una posibilidad, también, de que seas adicto a la búsqueda, y que en realidad no quieras encontrar, porque simplemente haya miedo al compromiso.

Podemos estar hablando de una carrera profesional, un estudio por hacer, un proyecto, de pronto cambiás de idea, y llevás 5 años cambiando, años sin iniciar nada. O iniciás una relación, y cuando se vuelve más comprometida, cambiás, y volvés a cambiar, en busca de la pareja perfecta, pero en realidad, estás escapando del compromiso.

Es mas fácil quejarse culpando a algo externo, pero con sinceridad y mirándote a los ojos, con la mano en el corazón, ¿qué sentís? No hay nada malo en buscar y seguir buscando, pero no lo uses para sufrir. Obsérvate, tené cuidado de no utilizar la experiencia de "no encontrar” para desilusionarte, para frustrarte, para culpar al afuera. No lo uses para alimentar el lugar de víctima, de engañado, de desilusionado.

A veces no nos hacemos responsables de nuestras elecciones y encontramos las excusas perfectas para no involucrarnos demasiado. Pero siempre es uno el que elige. Sos vos el que decide a qué prestarle atención, sea por un momento o por largo tiempo. Nadie te obliga a hacerlo. Incluso cuando decís: "me convencieron", fuiste vos mismo el que creyó en algo y actuó en esa dirección, por curiosidad, para sentir o saber más, para hacer algo nuevo o diferente. Aunque sea por un instante tuviste el pensamiento interno: "voy a ver de qué se trata".

O sea que, cuando te convencen, también es tu propia responsabilidad, y siempre, así como diste el paso para acercarte a algo, podés dar el paso para alejarte y cambiar de rumbo. Como una pequeña nave que para quedarse en un punto tiene que echar su ancla y al continuar navegando la recoge y avanza hacia otras costas.

Nadie es víctima de que lo obliguen a hacer algo, y aquí es donde, activa o pasivamente, eres responsable. Si no te gustó y no dijiste nada y te quedaste, elegiste. Pasivamente, pero elegiste con tu acción.

El punto es hacernos responsables de todo. De elegir quedarnos o irnos, de que nos guste o no nos guste. Nadie fuerza a nadie a hacer nada. Pero si ese es tu sentir, hay ahí un punto profundo que necesitas abrazar y amar, y encontrar tu propia libertad.

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ISHA Maestra Espiritual y autora de "¿POR QUE CAMINAR SI PUEDES VOLAR?" y "VIVIR PARA VOLAR", comparte su última obra “EL AMOR SOBRE TODAS LAS COSAS”, novela casi autobiográfica y ficción, 7 niños y su camino a la creación de la Atlántida! Una aventura para compartir con tus niños también. Más en www.isha.com o info@isha.com
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