Apresan a un familiar por el crimen de Micaela Blasco

Es la ex pareja de una prima de la joven asesinada. Lo complican un manojo de llaves, un celular y una huella en la escena del crimen.

Edición Impresa: lunes, 23 de julio de 2012
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Apresan a un familiar por el crimen de Micaela Blasco

El aprehendido, en la puerta del departamento el día del crimen. (Los Andes)

Cinthia Alvea - calvea@losandes.com.ar

"Encontré el celular en la plazoleta Pellegrini. Me parece que es el de la Mica. Me di cuenta porque en el directorio están los números de todos nosotros". Ese diálogo, palabras más, palabras menos, se dio el viernes pasado (dos días después del crimen) entre el ahora aprehendido por el homicidio de Blasco y su ex esposa, una prima de la víctima.

La aprehensión de este hombre, identificado por los investigadores judiciales como Sebastián Videla (32), se dio ayer entre las 14 y las 15 en el barrio Santa Rita de ciudad. Desde el Ministerio de Seguridad dijeron que el hombre se entregó sin oponer resistencia.

Según explicaron fuentes ligadas a la investigación, el ahora sospechoso le comentó a su ex mujer que había hallado el celular de la víctima -justamente uno de los pocos objetos que faltaba de la casa de Blasco- y "fue ella quien le recomendó deshacerse del teléfono porque de lo contrario lo iban a considerar sospechoso".

Videla dijo haberlo encontrado tirado en la plazoleta Pellegrini, a escasos veinte metros de la casa de la víctima.

"La prima de Micaela al parecer creyó en la versión que le dio su ex pareja", agregó la fuente consultada. Fue así como entonces la mujer tomó partido en el asunto, se apoderó del celular, lo despedazó y lo arrojó al zanjón de Los Ciruelos el mismo viernes, afirmaron.

Pero la conversación fue escuchada de cerca por un familiar, que ayer se acercó a la fiscalía de Delitos Especiales y contó lo que había oído.

Con esa pista firme, un grupo de investigadores, liderado por el fiscal Santiago Garay, fue hasta el zanjón de los Ciruelos -a la altura del barrio San Martín- y allí, efectivamente, se hallaron restos del teléfono de Blasco.

Pero las pistas en contra de Videla no terminaron ahí. Una vez que los pesquisas lo aprehendieron, cotejaron en el sistema AFIS sus huellas digitales con las encontradas en la escena del crimen. Y el resultado fue contundente: se reveló que en el baño, justamente donde fue hallada ahogada la víctima, había dos huellas de Videla.

"No había motivos para encontrar rastros de él en ese lugar. Estaba separado de su ex mujer hace meses y no tenía relación con la familia, salvo ese parentesco", explicó una fuente judicial.

Con estas pruebas en su contra, Videla fue aprehendido de inmediato. Hoy será citado a declarar -puede negarse- y podría ser imputado por el delito de homicidio simple en concurso con robo simple.

"Dio una excusa infantil. Dijo haber tenido el celular en su poder y en vez de entregarlo a la policía, se deshizo de él. Además lo complican las huellas", sentenció la fuente consultada que agregó que, hasta el momento, no estaba claro el motivo por el que Videla podría haber estado en la casa de la joven.

Después de que trascendió esta noticia, familiares de la joven se mantuvieron cautos y prefirieron no emitir una opinión hasta tanto las pericias no estuvieran avanzadas. Asimismo confirmaron la marcha para hoy a las 10 en la puerta del departamento donde fue el homicidio.

El crimen

Blasco fue asesinada el pasado miércoles en el departamento cuatro correspondiente al segundo piso de San Juan al 880, a metros de la plazoleta Pellegrini.

Su cuerpo fue encontrado por su madre después de las 12.30. Justamente ella había sido la última persona en verla con vida, alrededor de las 9 de la mañana, cuando abandonó la casa donde ambas vivían.

Blasco estaba sumergida en una bañadera. Tenía un cable de teléfono que daba tres vueltas alrededor de su cuello y tres heridas cortantes en la pierna derecha, la nuca y debajo de un seno.

Tanto la puerta de entrada al edificio como así también la de ingreso al departamento debían abrirse con llave. Por eso los investigadores suponen que Blasco conocía a su homicida y que fue ella quien lo dejó pasar.

Del departamento (además de los celulares) no faltaba ningún objeto de valor, al menos a simple vista. En la casa quedaron la notebook de Blasco y algo de dinero. Esto hace descartar, a priori, el móvil del robo seguido de homicidio.

Micaela Blasco estudió hasta hace pocos meses Arquitectura y en la actualidad trabajaba en una heladería Grido.

Los investigadores, una vez conocido el homicidio, se centraron en los vínculos amorosos que la chica podría haber tenido. En este contexto, la familia hizo hincapié en un ex novio de la joven que, como coartada, afirmó haber estado trabajando al momento del homicidio. Sin pistas, la investigación luego se centró en los familiares de la víctima.
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