Moyano acusa al Gobierno de desestabilizar a Scioli

Para el camionero se trata de "un golpe de Estado encubierto". En la misma línea razonaron desde De Narváez hasta Rico. Tensión por el proyecto de ajuste.

Edición Impresa: martes, 10 de julio de 2012
Moyano acusa al Gobierno de desestabilizar a Scioli

Scioli realizó ayer junto a su gabinete un acto en el partido bonaerense de Almirante Brown. (DyN)

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Cristina Kirchner parece beber de su propia medicina. Tras denunciar infinidad de intentos "destituyentes" en su contra la Presidenta es señalada en estas horas por fomentar algo similar para lograr la salida de Daniel Scioli de la gobernación.

Hugo Moyano fue explícito ayer y se refirió a las presiones del kirchnerismo sobre el gobernador bonaerense como un "golpe de Estado encubierto".

"Todo el mundo sabe que la provincia de Buenos Aires es inviable desde hace años", aseguró el titular de la CGT en radio La Red. Y consideró: "Al no ayudar a pagar los sueldos, es evidente que están buscando el fracaso del gobernador. Para mí, es un golpe de Estado encubierto, y me hago cargo de lo que digo".

Moyano estimó que, si la Casa Rosada logra desplazar a Scioli, "seguramente empiezan a mandar todo el dinero".

Moyano y Scioli, hasta hace poco aliados centrales del kirchnerismo, aparecen hoy como los principales contendientes del Gobierno nacional. La confrontación con el líder de la CGT ya es abierta. Con Scioli, en cambio, todavía existe un ida y vuelta.

Justamente el partido de fútbol que compartieron ambos, cuando el camionero ya se había plantado en la vereda de enfrente al Gobierno, fue uno de los gestos que peor cayó en la Casa Rosada, junto al blanqueo de Scioli de sus intenciones presidenciales para 2015.

Por primera vez, el Gobierno nacional le retaceó a Scioli parte de la asistencia financiera de la que depende la Provincia y lo obligó a desdoblar el pago de aguinaldos. Los legisladores provinciales kirchneristas, además, advierten que no le votarán la Ley de emergencia económica a la que asocian con un ajuste neoliberal.

En ese contexto, este diario reveló el viernes pasado una grabación en la que el intendente de Lanús, Darío Díaz Pérez, contaba que la Presidenta cree que Scioli es un "inútil" que haría bien en "dejarle la Provincia". Aunque muchos funcionarios se apresuraron a desmentir esas declaraciones, la tensión no afloja.

Otro que coincidió en la visión de Moyano fue Francisco de Narváez: "Acá hay una decisión del Gobierno Nacional de ir sobre Scioli, y eso nos pone a los políticos de la Provincia en un lugar de responsabilidad", dijo el diputado del Frente Peronista.

El ex líder carapintada y dirigente del peronismo de San Miguel, Aldo Rico, aseguró que "a Scioli no lo dejan gobernar tranquilo" y consideró que "Mariotto es a Scioli lo que Franco fue a Lugo", un parangón con lo ocurrido en el Paraguay, episodio que la Presidenta caracterizó como un "Golpe suave".

El diputado ultrakirchnerista Carlos Kunkel le dio ayer su lectura al conflicto. "Esto hay que enmarcarlo en un error que me parece que cometió Daniel (Scioli), que fue adelantar una interna para la presidencial para dentro de tres años".

Kunkel acusó a Ministerio de Economía provincial de "errar" al hacer una "evaluación inadecuada" sobre los recursos que iba a necesitar en el año, pero negó que Cristina quiera perjudicar a Scioli. Si así fuera, "no lo hubiéramos tenido cuatro años y medio como vicepresidente y cuatro años como gobernador", explicó.
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