Conmoción en el Este por un asesinato con aristas mafiosas

Una mujer de 52 años murió lesionada en el cuello con un hierro. Dejaron escrita una advertencia que podría estar destinada a un hermano de la víctima.

Edición Impresa: sábado, 23 de junio de 2012
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Conmoción en el Este por un asesinato con aristas mafiosas

El desconsuelo de la hija y otros familiares de la víctima del crimen. (Patricio Caneo / Los Andes)

Javier Hernández - jhernandez@losandes.com.ar

Una mujer fue encontrada muerta en el patio de una vieja casona de San Martín, en la que se venden insumos metalúrgicos. La víctima, Adriana Elena Zonderman (52) era la dueña del lugar, y fue atacada con un pedazo de hierro del 12, con el que alguien le traspasó el cuello luego de haberla golpeado en la cara.

El crimen ocurrió ayer en la mañana, posiblemente cerca de las 9, cuando Adriana Zonderman estaba abriendo el portón de su local metalúrgico.

En ese momento y ya detrás del ingreso a la propiedad fue sorprendida por su agresor, que entró detrás de ella y que primero la golpeó en la cara, luego la arrojó al piso y enseguida le enterró en el cuello un pedazo de hierro de unos 30 centímetros, que seguramente encontró en el lugar. Antes de escapar, el asesino raspó sobre una puerta de chapa un mensaje escalofriante: "Carlos, pagá lo que debés o siguen tus hijos".

Si bien hay en torno a la causa un fuerte hermetismo, trascendió que los investigadores del crimen manejan como hipótesis, la posibilidad de que el "Carlos" mencionado en el mensaje mafioso, sea Carlos Zonderman, un empresario del transporte de San Martín que es hermano de la víctima. "Es una posibilidad, aunque parece que hacía mucho tiempo que no se visitaban", comentó una fuente.

El crimen ocurrió en calle Boulogne Sur Mer al 578, donde funciona el comercio Otto Insumos Metalúrgicos, una propiedad que durante años fue del padre de Adriana Zonderman y que ésta finalmente heredó. Al comercio se ingresa tras sortear un portón negro que hay junto a la casona familiar.

El lugar no posee salón de atención al público, ya que en sus patios y tinglados se pliegan grandes estructuras de chapas, generalmente a pedido. El domicilio está a unas pocas cuadras de la comuna, a 100 metros del estadio del club San Martín y la propiedad es vecina con la casa de la familia del ex gobernador de Mendoza, Santiago Felipe Llaver.

"La víctima tiene una estaca de hierro que le atraviesa el cuello y hay un mensaje mafioso escrito en una puerta de chapas. Es todo lo que podemos decir por ahora", señaló el comisario general Daniel Silva, aunque luego agregó: "Junto a la víctima se encontró su bolso, con dinero y algunas otras pertenencias valiosas. Es por eso y por el mensaje encontrado, que está prácticamente descartado el robo como móvil del crimen".

El cuerpo de Adriana Zonderman fue encontrado a menos de dos metros del portón de ingreso y el hallazgo lo habría realizado su propia hija, una mujer de unos 30 años que se acercó por la ferretería, luego de que Adriana no contestara a los llamados telefónicos.
 
"Aún tenía los guantes puestos, lo que indica que la atacaron temprano, cuando todavía hacía frío. No hay signos de lucha y es muy probable que el ataque haya durado unos pocos segundos: la golpeó, la tiró al suelo y le clavó la estaca", relató uno de los investigadores del caso y agregó: "Luego, el asesino tuvo la suficiente sangre fría como para escribir el mensaje en una puerta y después salió; antes de escapar también cerró el portón".

Habla Carlos

Carlos Zonderman, hermano de la víctima y tal vez el posible destinatario del mensaje mafioso del asesino, llegó hasta el lugar en la siesta de ayer, cuando ya habían otros familiares y amigos de la víctima en la vereda.

El hombre aseguró no tener idea sobre por qué alguien mataría a su hermana para dejar escrito semejante mensaje: "No tengo idea, no tengo idea, no me cierra nada", dijo el empresario y agregó: "Es un crimen brutal, que me deja sin palabras; es triste y lamentable, esperemos que se esclarezca". Unos minutos después tomó su auto y se marchó.

El cuerpo de la víctima fue retirado del lugar cerca de las 16 y en la propiedad quedó trabajando más de una docena de policías, entre investigadores y peritos, que se dieron a la tarea de buscar pistas y huellas para uno de los crímenes más tremendos de la zona Este y de claro mensaje mafioso.
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