Vaca Muerta, el as que sostiene los planes de la petrolera estatal

Permitirá al país autoabastecer la demanda de petróleo y gas, pero requiere una fuerte inversión. Hay interés de Pdvsa y de las grandes petroleras de EEUU. Brufau cree que "fue el desencadenante" de la expropiación.

Edición Impresa: domingo, 06 de mayo de 2012

Marcelo Sivera - msivera@losandes.com.ar

La formación Vaca Muerta se encuentra entre las provincias de Neuquén, Mendoza y Río Negro, en la cuenca neuquina. "Se extiende sobre una superficie total de unos 30.000 kilómetros cuadrados, es decir una superficie similar a la de Austria", destaca el propio diario español ABC. Este descubrimiento anunciado el 7 de noviembre de 2011 fue el mayor llevado a cabo por el desaparecido grupo Repsol-YPF y está considerado como una de las reservas de hidrocarburos no convencionales más importantes del mundo.

A partir de Vaca Muerta, Argentina se situó como el tercer país del mundo en recursos de hidrocarburos no convencionales, lo que supone un gran mercado para las petroleras del mundo. "Ha mostrado interés la venezolana Pdvsa, con un modelo de gestión en el que todos operan bajo el control del Estado argentino. El problema que plantea el yacimiento de la formación de Vaca Muerta es la ingente inversión que sería necesaria para extraer todo el gas y petróleo que potencialmente se podría sacar", dice el diario español.

De hecho, hace dos días, el diario The Washington Post recogió la avidez de las grandes petroleras estadounidenses por asumir riesgos en la nueva YPF e invertir, con precisión, en Vaca Muerta. Para grandes gigantes como Exxon Mobil y Chevron -sostiene el diario-, la chance es irresistible.

La presencia cercana de Vaca Muerta permite al gobierno de Francisco Pérez esperanzarse con la posibilidad de instalar una segunda refinería en la provincia. "Es la gran expectativa ya que toca a las dos provincias. En ese sentido hablamos que, atento al perfil técnico que tiene la destilería de Luján, deberíamos poner una modular específica para el crudo tan pesado que se va a extraer allí en el Sur de la provincia", explicó el mandatario.

Según ABC, "Repsol ya había invertido más de 300 millones de dólares en las primeras exploraciones del yacimiento e YPF tenía previsto la construcción de 20 pozos de exploración para este año. Los planes previstos por parte de Repsol-YPF eran que el yacimiento pudiera hacer posible incrementar en un 50% la producción actual de petróleo de Argentina.

La potencialidad del proyecto se demostró cuando, a finales del año 2011, ya se habían producido más de 700.000 barriles de petróleo en Vaca Muerta. Repsol calculaba que habrá que acometer un plan de inversiones de unos 31.500 millones de euros en los próximos años para la realización de casi 2.000 pozos productivos de petróleo".

En tanto el presidente de Gas y Petróleo del Neuquén SA Rubén Etcheverry le dijo a La Prensa que el potencial de Vaca Muerta "constituye una posible salida para el déficit energético y para lograr el autoabastecimiento".

Agregó que para su explotación "serán necesarios 60 equipos de perforación adicionales a los existentes en el país" y destacó que "la vida de un proyecto a reservorios No Convencionales es del orden de 25 a 30 años". Aunque también aclaró que "los volúmenes de hidrocarburos alojados en la formación Vaca Muerta son considerados recursos, no reservas, puesto que para pasar de uno a otro se requiere haber demostrado poder superar un umbral de viabilidad geológica y comercial".

Desde España, el titular de Repsol, Antonio Brufau, consideró que Vaca Muerta pudo haber sido "el desencadenante del expolio" y señaló que ese yacimiento "seguramente, como expuso la Presidenta (Cristina Fernández) y no sé si voluntariamente, está en el centro del interés del Gobierno argentino por el control de YPF".

En 2011, cuando se anunció el hallazgo, YPF hizo notar que el desarrollo de este tipo de recursos requiere la utilización intensiva de nuevas tecnologías incluyendo "estimulaciones masivas con la inyección en cada pozo de cientos de toneladas de agentes de sostén (arenas y cerámicas finas tamizadas)".

Vaca Muerta requiere un mayor impulso de inversiones tanto en exploración como en explotación y necesita de un término de unos tres a cuatro años para pasar de la etapa de piloto a un desarrollo en pleno.

Por esta razón, el Gobierno argentino está negociando en la actualidad la asociación con grandes multinacionales especializadas en el sector para lograr hacer frente a la inversión necesaria para la explotación de petróleo y gas no convencional en Neuquén, Mendoza y Río Negro.

Esto, como publicó The Washington Post, puede no resultarle tan difícil a la nueva gestión de YPF. Aunque claro, los mismos inversores exigirán garantías, como publicó ese diario norteamericano. "Muchas empresas siguen queriendo hacer negocios en Argentina y lo bueno es que ese país necesita el capital y la tecnología", afirma Larry Goldstein, de la fundación Energy Policy Reserch, de Nueva York.

Para David Mares, otro experto en políticas energéticas de la universidad Rice, estas empresas atenderán a las nuevas señales del gobierno, sopesando los graves riesgos en vista del potencial formidable. Lo sintetiza así: "La geología argentina resulta sumamente atractiva; su política es cada vez más riesgosa".
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