El fiscal del Vaticano pidió ayer en el simposio de Roma que los obispos sean considerados responsables de la conducta de los curas bajo su autoridad en los casos de pederastia que, según dos expertos, costaron a la Iglesia más de 2.000 millones de dólares.
Según los estadounidenses Michael J. Bemi y Patricia Neal, los costos financieros directos para la Iglesia superan “más de 2.000 millones de dólares” en indemnizaciones, investigaciones, juicios y tratamientos de las víctimas.
A estos se suman costos “que no se pueden comparar” con los financieros, dijeron, empezando por “la pérdida de inocencia de los niños y los adultos vulnerables”.
También hay “miles de buenos obispos y religiosos”, “quemados” por el descrédito, que a menudo les ha conducido a “la depresión, el agotamiento”, aunque esta crisis también permite “la construcción de comunidades más sanas”.
El “promotor de la justicia” (fiscal) del Papa, monseñor Charles Scicluna, subrayó la responsabilidad central de los cerca de 5.000 obispos en todo el mundo y reconoció la “cultura del silencio” que sigue vigente en parte de la Iglesia.
No podrá ejercer durante 11 años por haber ordenado escuchas en la investigación de una supuesta red de corrupción política. Además es juzgado por querer indagar los crímenes del franquismo.
Putin advirtió a EEUU, Europa y los países árabes. Condenó la violencia, pidió que "los sirios decidan su propia suerte" y dijo que no aceptará "un escenario como el de Libia".