Sábado 26 de mayo de 2012 | 22:59 hs
Su infancia, su primer amor, su familia, el secundario y sus amigos, sus hijos y su fanatismo por River. El hombre detrás de la fama.
jueves, 09 de febrero de 2012
Luis Alberto Spinetta fue y será por siempre un gran músico. Ese, su gran legado, no pasará jamás al olvido. Al menos mientras las generaciones que él marcó con Almendra, Pescado Rabioso y su carrera solista sigan vivas. Sin embargo detrás del genio había un hombre.
Un fanático de River Plate que sufrió con el descenso y que ostentó la camiseta blanca y roja en varios recitales. Un padre, un esposo, un niño...
La infancia. Spinetta nació en Buenos Aires el 23 de enero de 1950. Fue en Palomar, partido de Morón donde este genio dio sus primeros pasos. Su talento le llegó desde muy pequeño. Y no era para menos, Luis Alberto creció en una familia donde la música era moneda corriente.
Su padre era un cantante aficionado de tangos para comenzar. Ya a los 12 años Spinetta participó en un concurso de canto que ganó. En ese momento podía hacer una gira pero desistió de la idea. Tomó clases de guitarra y también abandonó.
Spinetta fue un autodidacta. En el secundario comenzó a tocar con sus compañeros y fue allí donde aparecieron quienes luego iban a integrar su primera banda.
El primer amor. La música se convirtió así en su manera de hablar. De expresar el amor. Eso se notó con Cristina Bustamante. ¿Quién es ella? "Mi primer gran amor. Ella vivía en el mismo edificio de Emilio y por eso lo conocía de vista. A veces se juntaban los fines de semana a charlar en la puerta, pero sin pasar a ser más que conocidos. Pero una vez nos quedamos solos en la casa de Emilio, porque sus padres habían viajado, y entonces invitamos a las chicas a tomar algo, a bailar, una especie de asalto. Y ahí, por primera vez, me sentí enamorado. En realidad ya me había enamorado varias veces pero siempre habían sido amores imposibles de realizar por diferencia de edad, no sé, me enamoraba de las maestras, de las pibas más grandes y después no pasaba nada, obviamente. Yo era un inepto absoluto en ese momento. Y bueno, todos esos pequeños amores desembocaron en un gran amor que fue el de esta muchacha ojos de papel, que fue un amor correspondido. Porque también ella me quiso mucho. Fue mi primer amor, mi primer gran amor, inolvidable amor. Y me inspiró una canción", relató Spinetta en 1984 a Víctor Pintos y Guillermo Quintero.
Cristina era la hija del encargado del edificio de Emilio Guercio. Dicen que era bellísima y que siempre estaba en las fiestas de Almendra. Una mujer que fue la inspiración de "Muchacha ojos de papel" y que luego se convirtió en actriz.
El padre. Spinetta tuvo cuatro hijos. Dante, Catalina, Vera y Valentino llegaron producto del amor entre Luis Alberto y Patricia. Una pareja que se resguardó siempre de los medios.
"En casa siempre se respiró arte. Papá estaba con la guitarra, y nosotros dándole vueltas alrededor. Quizás por una cuestión de rebeldía yo no quería dedicarme a la música. Una más en la familia, no. Ya basta con el viejo, Dante y ahora Valentino. Bueno, me incliné hacia la pintura, el dibujo, los colores. A los 11 años desarmé una cajonera vieja, me compré unos óleos yo solita y me mandé. Después estudié, con un tipo capo, grande, muy clásico y conservador. El mismo profesor con quien estudió mamá y el tío Gus", comentó Catalina Spinetta a Clarín.
La separación llegó con el amor entre el músico y la bella modelo Carolina Peleritti.
El fanático. Si algo dejó bien en claro el "Flaco" fue su fanatismo. River lo hacía suspirar. Incluso en varios de sus recitales se lo vio con la camiseta blanca y roja. En el 2008 habló sobre el tema con el diario Crítica.
"Es indudable que nosotros pretendemos tener por lo menos diez años mejores que los que tuvo Boca Juniors. Ese es el ansia de todo Gallina. Y ahí morimos. El que no lo acepta es un necio que no se da cuenta del campeón de Boca en los últimos años. La misión del Gallina es romper eso y llegar a ser el club más ganador en títulos Internacionales. Es la aspiración de River", comentó.
"Si (River) juega bien, me encanta, porque River cuando gana, no gana de pedo. Gana porque juega bien. De pedo, a veces, le han ganado. River cuando gana, gana con todo. Lo único que falta es que nos caguemos también en eso", remarcó. Celeste Polidori