Sábado 26 de mayo de 2012 | 19:28 hs
Cada una de las nueve candidatas a mejor película para la estatuilla ocupa un lugar en las temáticas preferidas de Hollywood.
miércoles, 08 de febrero de 2012
Para algunos, es el reconocimiento a lo mejor de Hollywood. Para otros, es la vara que mide quiénes son los productores y estudios más influyentes. Para otros más, es la manera celebratoria de la industria más grande del cine de lamerse la cola como un gato. Lo cierto es que el Oscar sigue siendo el más tradicional de los premios y tradicionales son también sus nominaciones de cada año, sobre todo desde que la lista de mejor película se amplió a 10 (aunque no queda claro por qué este año son nueve las candidatas).
Si uno compara la lista de nominadas de los últimos años, encuentra que los títulos elegidos parecen llenar casilleros en blanco, distribuidos según cierto equilibrio temático, respondiendo a una corrección, a una repartida que intenta ser pareja, a una convención de géneros predilectos: aquí una película histórica, allí uno de nuestros directores clásicos, allá una comedia (para que no digan que desmerecemos al género), más allá un drama político, más acá un film independiente (para que no nos señalen como legitimadores de los grandes estudios). Puede ser una lectura paranoica, pero si se comparan los nominados de distintas ceremonias, se nota que cada historia ocupa un lugar.
Sí hay una sorpresa este año y es el injusto menosprecio a “J. Edgar”, la biopic sobre Hoover que dirigió Clint Eastwood, interpretada por Leonardo DiCaprio. Son dos favoritos de la Academia (nominados más de una vez) pero ahora se quedaron afuera. Injusta y sorprendentemente, aunque muchos señalan que no es el film sino su tema el que aún genera controversias (en la película, Eastwood no menciona la tenaz persecución que el director del FBI hizo a las estrellas de cine, ámbito en el que la figura de Hoover sigue despertando polémica). Veamos entonces cuáles fueron las elegidas y qué temas tocan.
Recurrentes
En primer lugar, “Historias cruzadas” (sigue en la cartelera local). El film sobre la realidad de las mucamas negras en 1960 en el sur de los Estados Unidos ocupa el lugar de la película-sobre-tema-racial, tópico que la Academia tantas veces minimizó que ahora es deuda nunca saldada. Esa vacante se ocupó antes por aquella película convencional en la que Sandra Bullock adoptaba a un chico de color, “Un sueño posible” (2010), y antes por el drama de golpe bajo “Preciosa” (2009). Quizá “El color púrpura”, de Spielberg, fue la película más nominada sobre esta temática.
“Medianoche en París” no sólo es un reconocimiento más al gran Woody Allen, sino que ocupa el espacio de la comedia o los géneros más livianos que la incluyen, sitio que ocuparon en los últimos tres años “Amor sin escalas” (2009), “Toy Story 3” (2011) o “Juno” (2008).
“Caballo de guerra”, por otro lado, no sólo es un título de uno de los últimos narradores clásicos como Spielberg (por qué eligieron ese film y no “Súper 8”, nadie lo sabe), sino también la película que ocupa el lugar del relato histórico sobre las guerras mundiales: desde “La lista de Schindler”, hasta “El lector”, “Malditos bastardos” o, incluso, “El paciente inglés”, los grandes acontecimientos de la historia occidental están siempre presentes. Al menos, cada vez que hay una película que elija retratarlos.
“The Artist”, esa pequeña película francesa, muda y en blanco y negro que homenajea al cine de principios de este siglo, podría ocupar la butaca que Hollywood le da a las producciones de menor escala, elegantes y originales, a veces independientes, pero siempre con un presupuesto más cercano al cine europeo que a sus megaproducciones. Podría decirse que “The Artist” está en la silla que antes ocuparon “Lazos de sangre” (2011), “Un hombre serio” (2010), “Milk” (2009) o “Pequeña Miss Sunshine” (2007).
“Tan fuerte y tan cerca”, una de las sorpresas en la lista definitiva que nadie anticipaba, viene a llenar ese espacio reciente, el de los films post 9-11, post Irak y otros temas cercanos de la historia de los Estados Unidos. El film redime la tragedia a través del descubrimiento del amor de un chico que perdió a su padre en el atentado de las Torres Gemelas. Similar lugar de memoria histórica reciente ocuparon “Vivir al límite” o “Crash”, aquel film que nadie recuerda pero que se llevó el premio mayor en 2006.
“Hugo”, el primer paso del experimentado Martin Scorsese en el cine 3D y en una película ATP (el director confesó que a los 71 años, después de una carrera de historias violentas, decidió hacer un film que pudiera ver su hijo de 12 años) ocupa el lugar de las películas de aventuras, de los grandes efectos especiales y que da aire fresco a tanto realismo que prolifera en la Academia. Lugar ocupado por “El señor de los anillos” (2004), “Avatar” y “Up” (2010) o “Toy Story 3” (2011). “Hugo” se estrena mañana en las salas locales.
Más allá de la norma
Las nominaciones de “El árbol de la vida”, de Terrence Malick , y “El juego de la fortuna” (ambas, con Brad Pitt) son las que escapan a la regla. Una, en un extremo, es un relato que esquiva las narrativas convencionales de Hollywood, aunque creada por Malick, que se ganó el mote de director de culto por un par de films como “La delgada línea roja” y “Días del cielo”.
La otra, “El juego de la fortuna”, como “Red social” (2011) está basada en una historia real, sobre uno de esos héroes que Estados Unidos siempre destaca: los pioneros.
Queda sin relacionar en este mapa caprichoso “Los descendientes”, con George Clooney (que también se estrena mañana entre nosotros). Pero si miramos bien, también llena su casillero: si hay una película con Clooney disponible, será nominada.
Mirá los trailers de las candidatas a Mejor Película:
Juliana Rodríguez (LVI)