Al referí sanjuanino, que quedó en el ojo de la tormenta, lo padecieron los Cruzados.(Andrés Larrovere)
martes, 07 de febrero de 2012La noche maipucina terminó en escándalo. Insultos por aquí, palabras amenazantes por allá y dos colaboradores del Cruzado que terminaron a los empujones con la policía y, uno de ellos, a punto de irse a las manos con un efectivo.
El pésimo arbitraje del sanjuanino Mario Ejarque, perjudicando nítidamente al Deportivo Maipú al no sancionar dos penales clarísimos sobre el final del partido (uno a Gamba y otro a Leguizamón), resultó ser el desencadenante. Y si bien de ninguna manera se justifica la violencia, esta vez el juez fue determinante para que el partido finalizara al rojo vivo. Caliente adentro y afuera. Y con declaraciones muy picantes de los protagonistas en los vestuarios unos instantes después.
La historia fue así: el partido había concluido. En el momento en el que Maipú se retiraba masticando bronca por el injusto 1 a 1 frente a Douglas Haig, el preparador físico de Maipú, Gabriel Figueroa, y el ayudante de campo, Juan Pablo Videla, repentinamente volvieron sobre sus pasos cuando ingresaban al túnel y cargaron contra uno de los uniformados.
Empujones van, empujones vienen, en lugar de calmar los ánimos, uno de los efectivos incitó a pelear al preparador físico y este respondió con un golpe que no alcanzó a impactar en la humanidad del policía. Gracias a Dios, la situación no pasó a mayores, sino podría haber terminado en una hecatombe mayúscula.
Más tarde, en los vestuarios, el propio Figueroa contó que reaccionó de esa manera porque cuando iba bajando por el túnel, "¿un milico me pegó un golpe en la nuca. Estoy recaliente. Esto no puede ser!", contó el profe mientras el Pollo Videla afirmaba lo dicho por su compañero de cuerpo técnico.
Ante esto, en la conferencia de prensa post partido, el propio Carlos Sperdutti se descargó con todo: ¡A vos Policía de Maipú qué te pasa con el Deportivo, tiene casi cien años de vida este club y no nos cuida ni la Policía!
Con respecto al partido, el DT se mostró conforme con el equipo, pero también le apuntó duro a la terna arbitral: "Creo que Maipú hizo un gran partido frente a un rival importante. Tuvimos un error en el primer tiempo y la pagamos caro. En el segundo tiempo creo que hubo un equipo en la cancha, intentamos ganarlo con armas limpias, pero no podemos jugar todos los domingos contra 12, 13 ó 14. Los tres del pitito lo están matando a Maipú, pero Maipú se dobla pero no se quiebra".
Por su parte, el uruguayo Sebastián Morquio fue uno de los jugadores que sacó a relucir todo su enojo contra el juez del partido, el sanjuanino Mario Ejarque, de lamentable actuación: "Es muy triste entrar a una cancha y saber que no te van a dejar ganar. Esa alegría se la sacan a la gente y a los jugadores. Esta gente que viene de negro y le preguntas si es penal o no es penal, te miran y se ríen. Es muy triste. Son tres penales muchachos, es muy alevoso. ¿Sabés qué significa eso? Que Maipú debe ser muy importante para que no lo dejen ascender.
Entonces, si no decimos las cosas como son hoy, nos van a seguir c… como nos c… cada vez que vamos afuera. Es lo más triste que hay. Si tienen algo contra Maipú que nos digan y no nos presentamos más. Están jugando con la plata y el sacrificio de nuestra familia. Yo estoy contento con el grupo porque puso todo".
Otro que estuvo en la conferencia de prensa y también opinó al respecto fue Nicolás Aguirre, autor del único gol cruzado por intermedio de un tiro penal muy dudoso: “Nos faltaron dos cosas: nos faltó algo de suerte en los últimos metros y la otra es la que todos sabemos. El penal del final fue alevoso que podría haber cambiado el partido pero hay que seguir peleando contra 12 ó 13 personas dentro del campo de juego”. Diego Bautista - dbautista@losandes.com.ar