Sábado 26 de mayo de 2012 | 18:54 hs
Además de su carrera con decenas de films, Ben Gazzara tuvo varios romances. Sólo habló de Audrey Hepburn.
lunes, 06 de febrero de 2012
“Ha muerto un actor de actores” y “Se fue uno de los últimos indomables de Hollywood” son algunos de los titulares con que los medios periodísticos estadounidenses se hicieron eco de la noticia sobre el deceso de Ben Gazzara ocurrido el pasado viernes.
Nacido en una familia de inmigrantes italianos en Nueva York, Ben Gazzara recorrió un largo camino como actor tanto en Hollywood como en Broadway. Desde la década del ’50, su trabajo se destacó en cine, con más de 90 películas compartidas con figuras como James Stewart (a quien admiraba desde adolescente), Audrey Hepburn y Nicole Kidman, y también en teatro.
Además, participó en decenas de series de televisión, entre las más recientes “La ley y el orden”. En la madrugada del viernes al sábado, como consecuencia de un cáncer de páncreas, murió en un hospital de Manhattan a los 81 años.
De origen obrero, Biagio Anthony Gazzara nació el 28 de agosto de 1930 y se formó como intérprete en el legendario Actor’s Studio, de Lee Strasberg, el mismo por donde pasaron Marlon Brando y Al Pacino. Según declaró alguna vez, actuar lo alejó de la delincuencia. Quiso estudiar ingeniería eléctrica pero, después de un breve intento, descubrió que lo suyo era la actuación.
En sus comienzos en Broadway hizo la versión teatral de “La gata sobre el tejado de zinc caliente”, de Tennessee Williams dirigido por Elia Kazan.
En 1959 protagonizó junto a James Stewart, “Anatomía de un asesinato”, de Otto Preminger, uno de los papeles que le abrirían las puertas al estrellato. Ben se sentía feliz de compartir escena con su admirado Stewart. “Aprendí de él, no podía creer que lo tuviera al lado mío”, confesó.
El preferido
Después de un paso por la televisión en los años ’60 con la serie “Arresto y juicio” (interpretaba al detective Nick Anderson, el primer policía televisivo dedicado a resolver casos complejos), el gran director John Cassavettes lo convocó nuevamente para el cine y lo convirtió en uno de sus actores preferidos con films notables como “Maridos”, junto a Peter Falk y al mismo Cassavettes. Con el director también filmó “El asesinato de un corredor de apuestas chino”, al que consideraba uno de sus trabajos favoritos. Con Cassavettes formaron una dupla exitosa en los ’70: filmaron juntos cinco películas y fueron grandes amigos.
Películas como “QB VII” (1974), de Tom Gries, y “Todos rieron” (1981), de Peter Bogdanovich, lo hicieron más conocido. En ese rodaje compartió trabajo con Audrey Hepburn, con quien había tenido un romance. Alguna vez, Gazzara recordó cómo comenzó esa historia de amor. “Ella era infeliz en su matrimonio. Y yo era infeliz en el mío. Los dos nos sentíamos dolidos. Nos encontramos y nos enamoramos, pero fue imposible continuar porque ella tenía su vida en Europa y yo en Los Angeles. La vida nos dio ese romance como un regalo a los dos”.
Con Bogdanovich también había rodado “Saint Jack” en 1979.
Ya en los ’90 siguió vigente con actuaciones en “El gran Lebowski”, de los Coen, “El affaire de Thomas Crown”, de John Mc Tiernan, y más adelante, en “Dogville” de Lars von Trier, junto a Nicole Kidman.
Su carrera también se extendió a Europa. En Italia filmó con Mario Monicelli que lo dirigió junto a Anna Magnani; también con Marco Ferreri y con Giuseppe Tornatore. Y en Francia, junto a Samuel Benchetrit. En 2006 participó en “Paris, je t’aime”, junto a su gran amiga Gena Rowlands. Con ella había hecho varias películas de la mano de Cassavettes, marido de Rowlands.
En los ’90 volvió a las series policiales de televisión con una participación en “La ley y el orden”.
Gazzara estuvo casado tres veces y tuvo dos hijos. Siguió trabajando hasta el año pasado, antes de enfermarse. El actor murió, pero su imagen sigue intacta. Sandra Commisso - CC