El pasado 14 de enero murió en Buenos Aires, donde radicaba, Alberto Sáez Forster. Había nacido en General Alvear el 5 de diciembre de 1929; era hijo de Luis Sáez y de Luisa Forster, nieto del jurista Manuel Antonio Sáez. Se distinguió como secretario General de la Asociación Argentina de Telegrafistas, Radiotelegrafistas y Afines (AATRA) desde 1967 hasta 1976, año en que perseguido por la nefasta Triple A se refugió en la embajada de Perú, país que lo acogió antes de su partida a Venezuela, en donde transcurrió la mayor parte de su exilio.
Desde los albores del peronismo, a fines de la década de 1940, adhirió al movimiento y sufrió en carne propia las persecuciones en contra de la resistencia por los gobiernos surgidos del golpe militar de 1955. Fue uno de los fundadores y presidente de la Confederación Latinoamericana de Trabajadores de Comunicaciones (CLTC).
Su labor social en AATRA es ampliamente reconocida, a punto tal que se le considera uno de sus dirigentes históricos. De hecho, la Comisión Directiva de la actual AATRAC (Asociación Argentina de Trabajadores de las Comunicaciones) emitió un comunicado que tituló “Alberto Sáez Forster: la partida de un gran dirigente y mejor amigo”, en el que se expresa su profundo dolor por la pérdida de alguien que era “símbolo de nobleza humana y lealtad a los principios sociales y a los valores humanos”.
En ese documento se hace hincapié en que la aparición de Sáez Forster como dirigente generó un crecimiento vertiginoso del gremio, en cuyo transcurso se construyeron sedes de la organización en la mayoría de las provincias, y se adquirieron los hoteles de Buenos Aires y de Mar del Plata.
En el tramo final del último gobierno de Perón ocupó el cargo de subsecretario de Prensa y Difusión, en claro enfrentamiento con la pandilla de López Rega, lo que le valió el odio mortal de esa nefasta banda de forajidos. Por fin, pudo regresar al país en 1983 para continuar su labor gremial y política.
Hugo Enrique Sáez - DNI 8.147.569