"En el mercado externo, el segmento de precio ubicado en los 10 dólares está muy difícil de comercializar para todas las bodegas”
Es una de las bodegas más bellas del Valle de Uco. Situada sobre la ruta 89 en el departamento de Tupungato, Andeluna Cellars es otro gran exponente de la nueva vitivinicultura argentina.
Famosa en el mercado americano por la celebridad de su propietario, el recientemente fallecido Warren Ward Lay, dueño de las corporaciones Pepsico Snacks y Frito Lay, Andeluna exporta el 85% de su producción a Estados Unidos, mientras que el 15% se comercializa en el mercado interno.
Las líneas de vinos que comercializa son tres: Andeluna Grand Reserve, su vino top, el Reserve y la línea varietal.
Al año la visitan 5.000 personas, atraídas por la gastronomía, el paisaje y los vinos. Con Manuel González, nuevo gerente de producción a la cabeza, la empresa se apresta a mostrar algunas renovaciones en el portfolio de vinos, siempre haciendo hincapié en su fuerte, el Malbec, el Cabernet Sauvignon y el Cabernet Franc.
- ¿Cómo quedó la composición del directorio de la bodega luego del reciente deceso de su propietario, Warren Ward Lay?
Tanto la bodega, como la estancia Alicurá (un coto de caza de 80.000 hectáreas en Patagonia) que son negocios privados que tenía el empresario en Argentina, quedaron en manos de la familia. Sus únicos herederos son sus hijos, dos de ellos aún menores de edad. El directorio está conformado hoy por el único hijo de Ward Lay que es mayor de edad, un contador, y el gerente general de Andeluna y de finca Alicurá de Argentina, que es de Buenos Aires, pero vive en Bariloche, y dos “ejecutores” que son dos abogados de EEUU, que son los que están realizando la sucesión.
-¿Cómo se generó el cambio, por el que hoy sos chief winemaker de Andeluna?
Fue una propuesta de Silvio Alberto, anterior enólogo de la empresa; yo estaba muy bien en la bodega Pulenta y me costó mucho tomar la decisión del cambio, pero lo que me impulsó entre otras cosas, fue que siempre me interesó trabajar en esta zona y hacerme cargo de la parte agronómica, de finca, que me permite tener un nuevo desafío.
- Sabemos que has hecho algunas experiencias con la tela antigranizo y su impacto en la vid, ¿cuáles han sido tus conclusiones?
Sí, acá tenemos algunos cuarteles con tela, y es un tema que me interesa desde hace tiempo. Hay diferencias importantes por el tipo de tela o la colocación de esa tela, en la canopia. La tela blanca tiene más penetración de rayos ultravioleta, eso hace que la fruta dé algunas notas más sobremaduras; la tela negra permite menos penetración de luz, y se genera mucho crecimiento de hojas, por lo que hay que trabajar muy bien el deshoje y la aireación, sobre todo en el caso del Malbec. Si protegés mucho el fruto, la planta decide si ser vegetal o frutal, y puede que si la fruta está demasiado protegida al año siguiente falte fruta.
- ¿Qué características tiene esta finca, que durante muchos años perteneció a la familia Reina, anterior socio de la empresa?
Tenemos una finca muy pobre en rendimiento, no llega a 9.000 kilos por hectárea. Sobre todo en Malbec hay mucho problema de rendimiento. Este año, hay mucho corrimiento, especialmente este año, el zonda del 8 de noviembre tiró flor y en nuestro caso tiró brote con uva.
- ¿Cuál fue el mejor año de producción de esta finca?
El mejor año para nosotros fue 2009, y aún sin desbrote, sin raleo, tuvimos un rendimiento máximo de 11.000 kilos por hectárea. Es una finca de baja producción, aún con aplicación de hormonas.
- ¿Cómo hacen para seguir produciendo el segmento de U$S 10?
Nos lo preguntamos, porque hoy es un segmento que no es rentable para nada. Es nuestro segmento más complicado a la vez que el más productivo. Tenemos que comprar uva y se está haciendo muy difícil, porque todos los insumos están muy caros. A la vez se hace difícil por la barrera sanitaria porque no podemos comprar uva en otras zonas. En el mercado externo, el segmento de precios de 10 dólares está muy difícil de comericializar para todas las bodegas en general.
- ¿Cuál es el producto más rentable que tiene hoy la bodega?
La línea de 20 dólares, nuestro Andeluna Reserva, que es el que mejor funciona y es donde estamos haciendo más hincapié hoy.
- ¿Qué pensás cambiar en el estilo de vinos de Andeluna, sabiendo que respetás y elogiás mucho el trabajo de tu antecesor?
En lo personal prefiero vinos con un poco menos de alcohol y con más expresión de la fruta, con algo menos de madera. Sin embargo, iré haciendo toques sutiles al estilo que tenemos ya que estos vinos fueron pensados para el mercado americano que es nuestro principal comprador; vamos a ir proponiendo a los consumidores de Andeluna algunas innovaciones y diferencias, eso se verá en la cosecha del año próximo.
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