Blues del Inquilino

sábado, 04 de febrero de 2012

ivo en un depto nuevo

Pero nuevo para mí.

Sus ventanas han visto

Con vida a San Martín

Nos iluminamos con velas

Y en la tele dan Chaplin.

 

Las paredes de mi casa

Tienen estigmas de humedad

El Dios padre de las membranas

No me vino a visitar.

Yo quisiera encontrar un Cristo

A quien poder crucificar.

 

Este es el blues del inquilino

Hace seis meses que alquilo

Y ya fue mucho para mí

 

Al dueño de mi casa

Le gusta predicar

Él toma mi departamento

Como su catedral

Y por eso cuando viene

Me quiere evangelizar

 

"Que las canillas no están rotas", dice

"sino que no quieren andar"

"No es que el gas no funcione, Hijo"

"sino que tiene que pensar"

Por eso yo le pido

Por favor deje de hablar.

 

El calefón es un engendro

De otra Naturaleza

Hay café con leche en sus entrañas

Y agua fría siempre da

Y en el tanque hay un pingüino

Con su propio esquimal

 

Este es el blues del inquilino

Hace seis meses que alquilo

Y ya fue mucho para mí



Este es el blues del inquilino

Hace seis meses que alquilo

Y ya... ya fue mucho para mí.

Más notas de esta sección
  • Ojos de empleados

    Ojos de empleados

    En fogonazos, Mariela Encina Lanús traza las peripecias de una superviviente en el corazón de la ciudad. Una suerte de crónica fragmentada, en la que el desamparo teje las estrategias de una muchacha que intenta ‘camuflarse’ en la mirada de los otros.

  • Decime, sexy nena, hasta dónde vas a llegar

    Decime, sexy nena, hasta dónde vas a llegar

    Nicolás está desesperado porque la chica de la facultad es ‘toda histeria’: él pide, exige, una respuesta final en el relato breve “Decime, sexy nena, hasta dónde vas a llegar”. Pero Daniel Potaschner también juega, aquí, a musicalizar las ‘aventuras’ de un inquilino en tono de blues.

Copyright 2010 Los Andes | Todos los derechos reservados