La mimetización de Pérez con Cristina

El Gobernador se instaló como portavoz de la Rosada en la pelea con las petroleras y viajó a Washington con una agenda que le armaron operadores nacionales. Los objetivos y riesgos.

Edición Impresa: viernes, 03 de febrero de 2012
La mimetización de Pérez con Cristina

Por Mario Fiore - mfiore@cimeco.com - Corresponsalía Buenos Aires

La mimetización de Francisco Pérez con Cristina Kirchner avanza a pasos agigantados; responde a un plan minucioso que se pautó primero en la campaña electoral -para poder ganar los comicios provinciales- y que se profundizó luego cuando el mandatario empezó a delinear los primeros pasos de su administración.

No debe sorprender entonces que el Gobernador sea encumbrado hoy por la Casa Rosada como una figura "nueva" y "renovadora", ni que él haya salido a atacar a las empresas petroleras apuntalando las críticas que lanzó la Presidenta la semana pasada a este sector por el déficit en la balanza energética argentina.

Es tan "fina la sintonía", para usar un concepto que la mandataria puso de moda, que Pérez viajó a Washington a buscar financiamiento solamente acompañado por operadores del Gobierno Nacional -quienes le pautaron la ronda de reuniones- y está siguiendo al pie de la letra sus directivas para devolverle a Mendoza el lugar importante que supo tener entre el concierto de provincias.

Por estas horas, el mandatario está finalizando su primer viaje al exterior. En Washington se entrevistó con las autoridades de los dos principales organismos internacionales de crédito, el Banco Mundial y el BID, con quienes sondeó posibilidades de financiamiento para la Provincia. Esta misión fue "craneada""por Pérez en Buenos Aires, cuando se reunió el 16 de noviembre con técnicos y asesores del Gobierno nacional en la Fundación Gestar que comanda Diego Bossio (titular de la Anses).

Aunque el Gobierno provincial comunicó que Pérez viajaría a la capital estadounidense "solo", ya que ninguno de sus funcionarios lo acompañó, el mandatario estuvo allí con Mauricio Mazzón, punta de la Fundación Gestar junto a Bossio e hijo del operador presidencial Juan Carlos "Chueco" Mazzón. Fue Mazzón hijo quien le presentó a Pérez los contactos necesarios que le abrieron las puertas de Washington.

En la misma reunión que se hizo el 16 de noviembre del año pasado en Gestar -de la que se dio cuenta en este mismo espacio- Bossio y Mazzón junior le ofrecieron a Pérez otra de las medidas que éste adoptó ni bien asumió: reformular la Dirección General de Rentas, para que la modernización del Estado se traduzca en más eficiencia en la recaudación. El modelo es la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA) que creó Daniel Scioli, plan en el que trabajó hace cuatro años Mauricio Mazzón.

Algunos opositores mendocinos dicen que el gobierno de Pérez es "gerenciado" desde Buenos Aires y remarcan que ni Julio Cobos ni Celso Jaque ensayaron esta mímesis. Cobos recibió bastante ayuda y sobre todo muchas promesas de Néstor Kirchner y se convirtió en un aliado electoral clave, lo que le permitió llegar a la Vicepresidencia. Jaque fue un gestor de bajo perfil pero tuvo que pasar por ciertos momentos de angustia porque el kirchnerismo nacional lo percibía como un mandatario sin popularidad.

Como decíamos, Pérez se ha trazado la misión de devolver a Mendoza el sitio de importancia nacional que perdió en los últimos años. Para ello apuesta a que el Gobierno nacional participe activamente del diseño de sus políticas. Por eso, ni bien tuvo su primer presupuesto aprobado, viajó la semana pasada a Buenos Aires y se reunió con el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y con el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa.

"Les pareció bien el nivel de endeudamiento aprobado por la Legislatura", le comentó el Gobernador a Los Andes luego de un acto en la Casa Rosada junto a la Presidenta. Claro, el déficit de 2.000 millones de pesos que ensombrece el arranque de su gestión vuelve al Gobernador dependiente de las arcas nacionales. "Todo lo que consiga en planes de obras o ayuda financiera liberará fondos presupuestados en Mendoza, que podrán ir a sanear de a poco el déficit", explican en el entorno del mandatario.

Pérez se convirtió en el abanderado de una de las nuevas batallas del Gobierno Nacional, la que tiene como blanco a las empresas petroleras. Por pedido expreso del ministro de Planificación, Julio De Vido, se reagrupó con los gobernadores de las provincias que producen hidrocarburos para orquestar una avanzada contra las empresas, especialmente contra Repsol-YPF, por la caída en la producción de crudo a raíz de las bajas inversiones.

El jueves que viene, Pérez tendrá un papel central cuando la entidad que reúne a los estados petroleros (la Ofephi) lea un documento muy duro contra las empresas que irá en la misma línea de las reprimendas que la propia Cristina Kirchner lanzó hace unos días y que alimentó las versiones, en el kirchnerismo y en los medios afines, de un posible plan de re-estatización de la compañía. "Hay que hacer ?sintonía fina' en las provincias, porque hay empresas que no han invertido", dijo la semana pasada a este diario y amenazó con la reversión de los contratos de concesión de algunas firmas.

En Buenos Aires también el gobierno de Pérez busca directivas para su política de comunicación, con el objetivo de hacer exactamente lo opuesto que su antecesor -Jaque- en la materia. Se analiza la posibilidad de contratar un periodista que tenga el rol de vocero oficial dentro de la Provincia y de que algún operador porteño le maneje su llegada a los medios de alcance nacional.

Por lo pronto, ayer viajó a esta ciudad el subsecretario de Comunicación Pública, Pablo Bicego, para mantener reuniones al respecto. La movida se da justo cuando el propio Gobernador estrenó un blog destinado a la militancia peronista K, con el cual buscará mantener viva una mística que le permita enfrentar las tormentas que todo gobierno debe atravesar.

Pérez busca por estas horas ponerse por encima de las habituales peleas internas del peronismo local, que vuelve a repetir viejas antinomias entre "azules" y "naranjas". Desde el kirchnerismo de primera hora, el diputado nacional Guillermo Carmona apunta: "La renovación que busca Paco no puede darse repitiendo viejos esquemas. El compromiso con el proyecto nacional de la Presidenta puede ser la amalgama de lo viejo y lo nuevo, y él lo sabe. Lo veo muy bien plantado al lado de ella".

Claro que esta mímesis con las políticas nacionales también pueden traerle al Gobernador algunos sinsabores. Sólo pensar en qué pasaría si la Presidenta decide salir en defensa de la megaminería (como lo hacen sus funcionarios que -aparentemente- esta semana visitaron Mendoza para tener reuniones con el gabinete de Pérez) nos conduce rápidamente a imaginar una fricción tormentosa, como las que tuvo que atravesar Jaque con la prórroga de la promoción industrial, un conflicto que "se ligó de arriba" y que desgastó su gestión.

Más notas de esta sección
  • La realidad nos muestra el futuro

    El autor asegura que Mendoza “no tiene un plan” sobre los sectores económicos a los que apostará para seguir creciendo. La creación de trabajo se presenta como el principal desafío en vistas al desarrollo provincial.

Copyright 2010 Los Andes | Todos los derechos reservados