Sevilla llegó fuertemente custodiado al Centro Transitorio de Detención. (Gentileza / Gobierno de Mendoza)
Un interno de la cárcel de Almafuerte que se había fugado el 7 de enero junto a otros dos internos fue recapturado esta tarde en Guaymallén. Se trata de Alberto Oscar Sevilla Gómez de 43 años, quien tiene una condena de 7 años y 8 meses por robo agravado por uso de arma de fuego.
Sevilla fue capturado por la policía durante un operativo que no tenía como fin dar con el prófugo sino acudir ante un llamado por intento de asalto. La policía detuvo un auto en Ecuador y Virgen de las Nieves, en la zona de Pedro Molina en Guaymallén y en el interior había tres hombres, uno de ellos era Sevilla.
Una vez confirmada la identidad y que se trataba de unos de los prófugos, se dispuso su traslado a Investigaciones y en horas será llevado al sector de máxima seguridad del penal de Boulogne Sur Mer. Sebastián Sarmiento, director del Servicio Penitenciario, explicó que Sevilla va ese penal y no al de Almafuerte porque allí aún está abierta la investigación para determinar cómo se produjo la fuga del 7 de enero y no quiere interferir la investigación.
El pintor de autos es reincidente, oriundo de Guaymallén y salía en libertad en julio de 2018.
Sevilla se había fugado el 7 de enero de este año del penal de Cacheuta. Ese día los tres internos birlaron todos los controles de seguridad, la puerta de una celda, cinco alambrados y lograron la libertad sin lastimar a ningún guardiacárcel.
La fuga generó polémica ya que no sólo se daba en el penal mendocino de máxima seguridad sino que desde el inicio todo estuvo cargado de irregularidades: los tres internos Ángel Alberto Espinosa Tello (33), Alberto Oscar Sevilla Gómez (42) y Miguel Ángel Moreno Salinas (27) debían estar en celdas particulares, pero al momento del escape estaban los tres en una sola: la número 564.
Otra rareza la constituye el modo en que salieron de la celda: lo hicieron después de romper una puerta de altísima seguridad con herramientas que estaban en su poder. Además, los efectivos policiales notaron que los fugitivos habían intentado limar los barrotes de ese habitáculo pero finalmente escaparon por la puerta.
Una vez que salieron de la celda tuvieron que caminar más de 300 metros a oscuras y romper con alicates cinco alambrados perimetrales para llegar al exterior de Almafuerte.
Por la fuga la fiscal espacial Claudia Ríos imputó a cinco guardiacárceles, ya que consideró que es imposible que no hayan visto huir a los tres presos.
Tras el papelón carcelario, el Gobierno ofreció recompensas para quien aportara datos certeros que permitieran capturar a los peligrosos fugados. Ese incentivo de 20 mil pesos dio sus frutos y, a través de una denuncia, el 14 de enero se logró arrestar a Ángel Alberto Tello Espinoza.
La detención ocurrió ese sábado por la tarde en la casa 25 de la manzana "E" del barrio Unión y Fuerza II de Luján de Cuyo, en la zona conocida como “triple frontera” que incluye barrios correspondientes a Luján, Maipú y Godoy Cruz.
De acuerdo con la información oficial, Tello no se entregó mansamente. Además, el sujeto había intentado modificar su aspecto: lucía el cabello pelirrojo y se había dejado crecer la barba.
Aún resta atrapar a Miguel Ángel Moreno Salinas (27), condenado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por robo agravado. Su condena se extendía hasta diciembre de 2032.
El hombre fue detenido. El hermano de la víctima encontró las filmaciones y las entregó a una comisaría. En la casa encontraron droga, material pornográfico y juguetes sexuales.
El propietario de una ferretería fue sorprendido por los ladrones, pero tomó un arma y les disparó. Uno de los sospechosos murió en el lugar y otro ingresó muerto al hospital Carrillo minutos después.