El crucero Armonia.
El ministro de Salud, Juan Manzur, confirmó hoy que cuatro tripulantes del crucero MSC Armonía, en el que murió una camarera por influenza B y arribó al puerto de Buenos Aires, presentan síntomas "leves" de gripe, por lo cual serán sometidos a una revisión más "exhaustiva", aunque aseguró que "la situación es de normalidad y está controlada".
"Hay tres tripulantes con sintomatología leve con coriza, agua en la nariz, y otro tripulante con síntomas febriles, que se va a seguir con lo que indica el protocolo en cuanto a la medicación", indicó Manzur a la prensa en el puerto metropolitano, donde personal de sanidad inspeccionó la embarcación.
Manzur expresó que "no hay inconvenientes" tras las revisiones que se hicieron en el buque y declaró que "los 2.000 pasajeros fueron chequeados y están asintomáticos".
El funcionario precisó que los pasajeros como los 700 tripulantes fueron revisados y las cuatro personas que presentaron signos gripales "están todos fuera de peligro".
"No hay riesgo, la gripe B no causa pandemia, la posibilidad de infección es extremadamente muy baja", recalcó el jefe de la cartera de Salud.
Para Manzur "es una rareza que alguien joven muera a causa de influenza B", en referencia a la tripulante de 30 años fallecida.
"Habría que ver si había una enfermedad preexistente" en la camarera, opinó Manzur, quien añadió que el barco "mantiene una higiene muy importante".
Un comité de expertos en infectología evaluó esta mañana el interior el crucero Armonía de la empresa MSC para saber sobre la existencia de algún infectado de la gripe B, por lo cual se montó un operativo especial de ambulancias y atención de hospitales en la Ciudad para atender a eventuales enfermos.
Tras comprobarse que la situación era normal, las ambulancias pudieron retirarse rápidamente debido a que tuvieron que ser desplegadas a la estación ferroviaria del barrio porteño de Once, donde se produjo un accidente de trenes de gran magnitud.
El alerta epidemiológico surgió luego de que un miembro de la tripulación del barco, la joven camarera Fabiana dos Santos Pasquarelli, de 30 años, falleció en la madrugada del sábado en un centro hospitalario de la ciudad brasileña de Santos por un cuadro de influenza tipo B y otras personas fueron hospitalizadas.
Un tren no pudo frenar al llegar a la estación porteña y dio contra el paragolpes. Los tres primeros vagones quedaron destrozados. Se elevó el número de heridos. Hay varios desaparecidos.
El rescate de las víctimas, la desesperación de los familiares y el dolor de todo un pueblo ante la tercer tragedia ferroviaria más importante del país.