Sábado 26 de mayo de 2012 | 20:24 hs
El dramaturgo, director teatral y actor falleció ayer a los 82 años de cáncer. Artistas mendocinos lo recuerdan.
miércoles, 01 de febrero de 2012
Fue uno de los hombres que grabó a fuego su nombre en la escena teatral argentina durante décadas. Condujo por años el teatro San Martín, montó decenas de obras y hasta llevó “Hamlet" a la TV en la década del 60.
Presidió también la Asociación Argentina de Actores, dirigió Canal 7 y editó en los 60 la prestigiosa revista “Máscara”. También por su impulso fueron creados el Grupo Actoral 80 y el Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral (Celcit).
Su último trabajo fue como director, el año pasado, de la puesta de “Hamlet” en el teatro Presidente Alvear con el protagónico de Mike Amigorena.
En los 60, en la aventura televisiva de aquellos años (y en otra TV) junto al clan Stivel (que además de Gené formaban Norma Aleandro, Bárbara Mugica, Marilina Ross, Federico Luppi, Carlos Carella y Emilio Alfaro, todos de la mano del director teatral y televisivo David Stivel) contribuyó a llevar la misma obra a la pantalla chica. En ese medio también le sacó lustre a la serie policial “Cosa juzgada”, como actor y guionista, también con los actores del clan Stivel.
Un activista
Dueño de una prolífica carrera, Gené fue maestro y luchador del teatro. Como docente formó a decenas de profesionales de la actuación. Y como luchador, al frente del gremio de actores, desde lugares oficiales o en la resistencia a la última dictadura (fue prohibido a fines de los 70 junto a otras figuras como Griselda Gambaro o Carlos Gorostiza), su voz se hizo escuchar.
Estuvo exiliado en Venezuela desde 1976, apenas iniciada la última dictadura militar, hasta bien entrados los años 90.
En 1983 fundó en Caracas el Grupo Actoral 80, integrado al Celcit, y en el que participaron actores como Aroldo Betancourt y Fermín Reyna.
Gené regresó a la Argentina en 1993 y se desempeñó como director general de Canal 7 y director del Teatro San Martín de Buenos Aires.
En el barrio porteño de San Telmo dirigió la sede porteña del Celcit, donde daba clases de teatro.
Su teatro
Varias de sus obras más emblemáticas fueron llevadas a escena por elencos de Mendoza. Así “El herrero y el diablo”, que dirigió Ernesto Suárez; “Ulf” (Sandra Viggiani y Víctor Arrojo) y “Memorial del cordero asesinado” (de Rafael Rodríguez, con Fernando Mancuso). También fue autor de “Se acabó la diversión” (1967), “Golpes a mi puerta” (1985) y “El sueño y la vigilia” (1992).
Gran admirador de la obra de Federico García Lorca, seis de sus creaciones teatrales estuvieron inspiradas en los textos del enorme poeta granadino. Además de la ya citada “Memorial del cordero asesinado” (1955), escribió “Aquel mar es mi mar”, “Las delicadas criaturas del aire”, “Cuerpo presente en los naranjos”, “La hierbabuena”, “Yo tenía un mar” y, en 2010, dirigió y actuó una de las obras clásicas de Federico: “Bodas de sangre”.
En 2007 presentó su obra “Todo verde y un árbol lila”, escrita a partir de una serie de cartas reales de una niña judía perseguida en Europa en la década del 30 que intenta emigrar a la Argentina, puesta en la que Gené conversaba con el público sobre los hechos.
El año pasado, en tanto, dirigió otro clásico, “Hamlet”, de William Shakespeare, protagonizado por Mike Amigorena, Luisa Kuliok y Esmeralda Mitre.
En cine
En 1968 debutó como actor en el cine con la película “Tute Cabrero”, de Juan José Jusid, y al año siguiente en “La fiaca” junto a Norman Briski, dos títulos de esos años que marcaron ideológicamente a una generación.
También hizo un papel en “Don segundo Sombra”, de Manuel Antín, “Paula contra la mitad más uno” (1971, de Néstor Paternostro), y fue uno de los protagonistas en las politizadas “Quebracho” (1974, Ricardo Wullicher) y “Los hijos de Fierro” (1975, Fernando Solanas), entre otras.
Su último papel en cine fue la voz del Juez de Paz en “Martín Fierro: la película”, la cinta animada de 2007 con dibujos de Roberto Fontanarrosa.
Gené también escribió el libreto de películas como “La Raulito” (1975, de Lautaro Murúa con Marilina Ross) y fue guionista de “Gracias por el fuego” (1983, según el texto de Mario Benedetti), “Los gringos” (1984), entre varios títulos más.
Su propia despedida
Es difícil reseñar la trayectoria de un hombre como Gené, que vivió para crear por encima de todos los géneros, que desarrolló varias disciplinas y que, encima, era un conversador de raro encanto y una elocuencia sobrecogedora. Hace tres años, cuando recién se acercaba a los 80 y se mantenía en plena actividad, en una entrevista con diario Clarín se refirió con hermosas palabras al paso de la vida y la cercanía de la muerte. “Mi sensación es la misma a cuando uno ha pasado una bella temporada de verano en un lugar. De pronto llega el otoño, se están yendo los veraneantes, cambia el clima: ese tono de las obras de Chejov. Uno mira todo y sabe que se tiene que ir”.
Sus restos, velados desde ayer en la Capital Federal, serán inhumados hoy a las 14 en el Panteón de Actores del Cementerio de la Chacarita.