El "Gato" Araya, híper custodiado en un juicio

Está acusado de ser el autor intelectual de un crimen en 2010. Ayer declararon familiares de la víctima. El debate continúa hoy.

Edición Impresa: jueves, 15 de noviembre de 2012
imagenes
zoom
El "Gato" Araya, híper custodiado en un juicio

Se montó un fuerte operativo en Tribunales. (Marcos García / Los Andes)

Notas relacionadas

Oscar Guillén - oguillen@losandes.com.ar

Bajo un fuerte operativo policial, comenzó un juicio por homicidio contra el presunto narcotraficante "El Gato" Araya (36), líder de una banda enfrentada con Daniel "El Rengo" Aguilera, ex jefe de la hinchada de Godoy Cruz. El principal testigo de asesinato -un joven que fue herido cuando se produjo el crimen- no pudo reconocer a ninguno de los dos agresores.

Araya es juzgado como presunto autor intelectual de la muerte de Eduardo Exequiel Salas (32), ocurrida en enero de 2010, cerca del barrio La Gloria. Según los investigadores, Salas habría sido asesinado por Héctor "El Hueso" Morales (33), quien disparó desde una moto en la que se desplazaba con otro sujeto que no ha podido ser identificado.

Ayer, cerca de las 8.30, Araya y Morales llegaron desde la cárcel de Almafuerte hasta Tribunales, custodiados por una veintena de policías de cuerpos especiales. De inmediato fueron llevados hasta la sala de debates de la Quinta Cámara del Crimen.

Ninguno de los dos imputados declaró, aunque Araya indicó que el apodo de "Gato" es un invento de la prensa y que le resulta ofensivo que lo comparen con un animal.

Testigo principal

La declaración más importante de la jornada fue la de Leonardo Cornejo, un joven que iba con Salas a bordo de un Ford Falcon rojo, que era conducido por la víctima.

Cornejo les explicó a los jueces Gonzalo Guiñazú, Rafael Escot y Laura Gil de Chales, que el 4 de enero de 2010 acompañó a Salas a realizar unas compras y que a las 19 fueron emboscados por dos motociclistas en un descampado ubicado entre los barrios Huarpes III y La Gloria.

"Escuché un disparo, me giro y veo a dos en una moto. Veo que tenían armas y me tiro al piso (del auto)", dijo Cornejo.

En ese momento, Salas le dijo que lo habían herido y el auto se empezó a ir hacia un costado del camino. Cornejo optó por pararlo moviendo la llave de contacto.

Al incorporarse vio que los motociclistas se habían parado a unos 40 metros.

Entonces decidió tomar el volante y conducir en dirección contraria, hacia el hospital Diego Paroissien de Maipú (el más cercano). Así fue que llegaron a un lugar cercano a la casa de un heladero que conocían. Allí el auto se detuvo.

También declararon ayer Gladys Aballay (madre de Cornejo y vecina de Salas) y su hijo, Andrés Salas.

Ambos repitieron la versión de Cornejo y dijeron haberse distanciado de este testigo porque entendieron que no había auxiliado a Salas, pues no lo llevó con rapidez al hospital.

Pese a las preguntas realizadas por los fiscales Javier Pascua y Claudia Ríos, estos testigos no aportaron datos relevantes y sostuvieron que nunca se interesaron por saber quién mató a Salas.

El debate continuará hoy a las 10, cuando se escuchen las declaraciones de algunos peritos en informática, que se referirán a las escuchas telefónicas que llevaron a la cárcel a Araya y a Morales.
Más notas de esta sección
Copyright 2010 Los Andes | Todos los derechos reservados