sábado, 07 de enero de 2012Le puso el pecho desde el primer momento. La deuda se agigantaba y tomaba dimensiones impensadas allá por mediados de diciembre. Y la misma dimensión, o quizá más aún, había tomado el malestar dentro del plantel y de su mismísimo cuerpo técnico. Sin embargo, sostuvo a capa y espada al Cacique e hizo olvidar a todos del vil metal.
Los resultados eran magníficos y no se condecían con lo que sucedía afuera del campo de juego. Trepó al segundo puesto dejando una imagen brillante en su última presentación ante Unión de Villa Krause y mostró aires de serio candidato para clasificar a la siguiente instancia de este Argentino B.
Finalizada la primera parte del torneo, le había solicitado a la dirigencia hacer el mayor de los esfuerzos para mantener el plantel y saldar los sueldos atrasados. Pero esto tampoco sucedió. El miércoles pasado, cansados por los sueldos impagos, el plantel decidió no arrancar la pretemporada. Matías Guerra y Victorio Martini, dos piezas clave, estaban out. La situación, entonces, se había hecho insostenible. Andrés Villafañe pegó el portazo y amagó a renunciar.
Si hoy no solucionan los inconvenientes económicos dejará de ser el técnico de Guaymallén y el mismo camino que el DT tomarían varios jugadores. Hecatombe en Rodeo.
Gustavo Pinto - gpinto@losandes.com.ar