El Beto Falcone intenta manejar la pelota frente a la marca de Vera y Figueroa. Ahora el Cele visitará al Jarillero.
domingo, 29 de enero de 2012Señores, el que quiera ganarle al Celeste, que le cueste. Ese es el mensaje que baja desde arriba y que Gutiérrez ejecuta a la perfección. Y vaya si tendrá que sudar la gota gorda aquel equipo que quiera bajar a los del “Huevo” Castro. Ayer, Murialdo pudo comprobar que no será para nada sencillo.
Las características de este renovado conjunto gutierrino están a la vista. Defensa granítica (aunque todavía con algunas desatenciones), mediocampo dinámico y pragmático a la hora de recuperar el balón y una propuesta de ataque decididamente audaz, con mediocampistas que se suman a los atacantes para conformar un bloque en el área contraria.
Desde el pitazo de Fernández, Gutiérrez fue el que tomó la iniciativa. Fiel a su chapa de candidato y con la ventaja que le da tener una base importante de jugadores que en el pasado reciente fueron compañeros (la mayoría en Centro Deportivo Rivadavia), el “Perro” salió a presionar arriba, a no dejar pensar a Murialdo.
Así, comenzó a generar peligro casi por decantación. Cuando la sociedad Falcone-Ortiz-Arce comenzó a engranar se vio lo mejor del Cele. Y empezaron a llegar las situaciones: lo tuvo Abba de cabeza en dos oportunidades, otro remate de Falcone se fue apenas ancho, también Minich de cabeza... Faltaba puntería.
Luego del “refresco” debido al intenso calor (a los 25’ de la primera etapa), el partido bajó su intensidad. Murialdo también había tenido lo suyo. Y ni más ni menos que la más clara, cuando Vera robó un balón por derecha y envió un centro que Giacomelli remató al arco, pero Páez se interpuso entre la línea de gol y la pelota y ahogó el grito. También, a los 40’, hubo un penal de Abba a Barrientos que Fernández no entendió como tal.
En el complemento, la historia no varió demasiado. A los 11’ Gutiérrez encontró lo que tanto buscó: el gol. Y fue luego de una brillante jugada de Ortiz que Minich definió con el arco vacío.
Más allá del gol, Gutiérrez siguió atacando y buscando ampliar la diferencia, algo que no logró. Sin embargo, fue el dueño exclusivo del partido. Con la chapa de candidato. Diego Bautista - dbautista@losandes.com.ar