Nicolás Olmedo va con fuerza sobre la humanidad de Agustín Beltrame, delantero del León. (Orlando Pelichotti / Los Andes)
martes, 24 de enero de 2012
Un prueba positiva. Para ambos. Porque el Tomba mostró un buen juego-especialmente en la segunda etapa- y el León se midió de igual a igual, cuando tiene encima el arranque del Argentino B.
Para el Expreso representó otro choque más buscando la puesta a punto, de cara a la doble competencia que debe afrontar este semestre.
El Chacarero fue un rival de cuidado y siempre puso las cosas equilibradas, salvo en la segunda etapa cuando el Expreso pisó el acelerador y mostró un fútbol preciso y agresivo.
Lo mejor se vio en el complemento, ya que el elenco de Pumpido encontró la llave de creación en Cabrera y Cooper, quienes se intercambiaron posiciones y nunca tuvieron posiciones fijas.
En ellos se apoyó el equipo para controlar el balón e iniciar los ataques.
El León evidenció orden y dejó en claro que de mitad para arriba es peligroso con Coria, Reggi y Beltrame. La balanza la empezó a inclinar, cuando no, el goleador Rubén Ramírez. Tito se hizo grande en el área y empujó a la red un buen pase de García.
Claro que lo mejor lo puso el panameño Armando Cooper, que en una jugada maradoniana, arrancando de la mitad de la cancha y dejando hombres en el camino (tres jugadores, incluido Battistella) definió con enorme categoría.
De ahí en más el local controló el trámite sin problemas y al Chaca le costó una enormidad llegar hasta Ibáñez.
Seguramente el adiestrador tombino habrá sacado conclusiones positivas, porque las variantes que introdujo respondieron a la perfección. San Martín, por su parte, ya tiene la cabeza en Guaymallén.