Votar en Chile ya no es obligatorio

Piñera promulgó hoy la ley que establece el voto voluntario. Además, como en Argentina, las mesas electorales se convertirán en mixtas. La medida supone un aumento de 4,5 millones de potenciales votantes.

lunes, 23 de enero de 2012
Votar en Chile ya no es obligatorio

A partir de ahora los padrones serán mixtos.

Agencia AFP

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, promulgó este lunes una ley que elimina el voto obligatorio y establece la inscripción automática, lo que supone un aumento de 4,5 millones de potenciales votantes, el 80% de ellos menores de 35 años, en una medida que busca perfeccionar la democracia chilena.

"Es un día histórico para nuestra democracia porque promulgaremos una ley que va a producir un cambio profundo en la forma en que nuestra democracia funciona y (...) la hará más legítima, joven y participativa", dijo Piñera en rueda de prensa.

El nuevo padrón electoral doblará el número de potenciales votantes, y un 37% del total serán menores de 29 años. Además, las mesas electorales dejarán de separar los hombres de las mujeres y se convertirán en mixtas, un cambio que ya será visible en las próximas elecciones municipales de octubre de este año.

La reforma termina con el sistema impuesto por la pasada dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), que estableció la inscripción voluntaria para los mayores de 18 años y voto obligatorio de por vida una vez cumplido el trámite, con fuertes sanciones económicas para aquellos que no votaran.

Piñera advirtió de los signos de "fatiga" que la democracia chilena ha mostrado a su juicio en los últimos tiempos, y de la "pérdida o debilitamiento del prestigio de las principales instituciones democráticas".

El gobierno quiere complementar la reforma política con una ley de primarias vinculantes, otra que permita el voto a los chilenos residentes en el extranjero -cuya tramitación sigue encallada en el Congreso- y en los últimas semanas ha impulsado la discusión sobre un cambio al sistema electoral binominal.

Esta normativa, también heredada de la dictadura, determina la elección de dos representantes al Congreso por circunscripción. La coalición más votada obtiene el primer representante y el otro le corresponde a la segunda.

Para que un partido obtenga los dos representantes debe doblar a la segunda coalición más votada, lo que ha favorecido a la derecha chilena, que con tan sólo un tercio de los votos se ha asegurado una representación muy superior en el Congreso desde la llegada de la democracia.
La iniciativa de Piñera para discutir cambios en el sistema binominal ha provocado un quiebre en la coalición oficialista, que se evidenció la semana pasada cuando uno de sus partidos, Renovación Nacional, presentó un documento de propuesta junto a la opositora Democracia Cristiana, un partido de centro que forma parte del bloque de la Concertación.

La Unión Democrática Independiente (UDI), el segundo partido oficialista, expresó su profundo malestar por la iniciativa de RN, y mostró sus reticencias a cambiar el sistema.

Piñera, por su parte, convocó a los dirigentes oficialistas para una reunión este martes y llamó a la unidad para seguir mejorando el sistema democrático chileno.

"Esta reforma (del voto voluntario) es un gigantesco paso adelante, pero no significa que con ella se agoten los perfeccionamientos a nuestra democracia. Eso es una tarea permanente que vamos a tener que enfrentar con visión, con unidad, con reflexión. Al fin y al cabo, la democracia debe ser algo que nos una y no que nos divida", dijo el mandatario.

Tras un año marcado por las manifestaciones estudiantiles más importantes desde la llegada de la democracia en demanda de una educación pública gratuita y de calidad, el gobierno ve positivamente el aumento de jóvenes en el padrón.

"Es un buen instrumento para canalizar la inquietud de estos jóvenes que se movilizaron, a través del debate político y la representatividad política", señaló a corresponsales extranjeros el ministro secretario general de la Presidencia, Cristian Larroulet.

Según el analista político Bernardo Navarrete, el cambio en el padrón no debería alterar sustancialmente los resultados de participación.

"Nos estamos concentrando en los votos y no en los candidatos, y en el fondo la oferta electoral no va a cambiar", afirmó Navarrete, para quien ese es precisamente el motivo de la baja participación de los jóvenes.

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