Talleres se hizo fuerte en terreno propio y sacó tres puntos en su sueño de ascenso. (Marcelo Ruiz)
lunes, 23 de enero de 2012Un Matador auténtico. Letal. Demoledor. Eficaz al máximo para comenzar el torneo con el pie derecho frente al CEC, que hace sus primeras armas en la competencia.
Todo comenzó con viento a favor para el dueño de casa, que en diez minutos ya estaba dos goles arriba y festejaba por anticipado. Un canto a la contundencia fue el elenco conducido por Alejandro Abaurre, que encontró la ventaja justa como para jugar con mayor tranquilidad durante el resto del compromiso.
Los comerciales sintieron el golpe de las conquistas, pero de a poco se fueron acomodando en el terreno, aunque sin llegar con peligro, y debieron recurrir a los remates de media distancia intentando achicar el marcador.
Talleres supo moverse bien en el campo con la diferencia conseguida y así sacar rédito a la desesperación de su rival.
Para hacer las cosas más fáciles, antes del descanso dio otro estiletazo como para ir definiendo el pleito, con el doblete de Silva, figura de la cancha.
El conjunto visitante salió con todo en el complemento y encontró un penal que González transformó en gol, soñando con la levantada y la hazaña.
Talleres no apretó el acelerador porque no le hizo falta, y el CEC se quedó sólo en intenciones con pocos argumentos para dar vuelta la historia.
Así el Matador no perdonó.
Martín Sardá - msarda@losandes.com.ar