Álvarez y su navegante Graue posan para los fanáticos argentinos. Hoy el mendocino llega a San Rafael. (Gentileza)
martes, 17 de enero de 2012
Lucio Álvarez consiguió el pasado domingo la mejor posición de un argentino en un Rally Dakar con el sexto puesto en la clasificación general de la categoría autos. El día después en Lima (Perú), el piloto nacido en San Rafael todavía no asimila lo que logró junto a su navegante, Bernardo Graue, tripulando la Toyota Hilux.
Más Deportes charló en exclusiva en la capital peruana con el piloto del equipo Overdrive, antes de que regrese a Mendoza para compartir su brillante momento con sus seres queridos.
-¿Más tranquilo después de un domingo inolvidable?
-Sí, mucho más relajado, anoche me dormí como un bebé después de todo lo que pasó y la tensión que traía desde el 1 de enero cuando largamos en la ciudad de Mar del Plata.
-¿Te cayó la ficha de lo que lograron?
-Todavía no, pero sé que escribimos una página en la historia del Dakar con Ronnie (Graue). Si bien participamos con un equipo semioficial (Overdrive), no dejamos de ser dos mendocinos amateurs. Nuestras familias y amigos nos cuentan lo que se dice en Argentina, pero acá en Perú todavía no asimilamos la realidad.
-Este sexto puesto sin dudas les abrirá más puertas
-Es una semilla que sembramos y hay que seguirla regando para conseguir muchos más frutos en el futuro.
-¿Te gustaría ser un piloto profesional?
-No sé si el tiempo de responsabilidades que tengo yo con mis empresas me dé para convertirme en un profesional, pero sí trataré de encararlo mejor. Participar en el año de dos o tres eventos importantes o salir al exterior y capacitarme más en la conducción tipo rally, que es donde más me cuesta.
-¿Imaginabas el puesto conseguido?
-Sinceramente no. Antes lo charlamos mucho y sabíamos que podíamos tener buenos resultados porque teníamos una buena máquina y la actuación del año pasado era como un trampolín. Pero de ahí a estar sexto, no. Decíamos que si teníamos un buen Dakar estaríamos entre los doce primeros y si teníamos un muy buen Dakar nos meteríamos entre los seis. Parece que fue muy bueno.
-Es una pena que justo ahora no vuelva a la Argentina…
-Es parte de esta competencia. El Rally Dakar vive mudándose y bueno, tocó terminar en Lima (Perú). Hubiera estado bueno llegar a la Argentina y festejar allá con toda nuestra gente. Ahora con Ronnie nos plantearemos si seguimos con buenos resultados habrá que ir a dónde lo hagan.
-¿Cuál fue la clave para conseguir este resultado?
-Las cosas se fueron dando para tener una buena carrera. Tuvimos momentos difíciles como lo fue el vuelco en la décima etapa, pero finalmente fue un accidente con suerte. La camioneta no sufrió daños y el equipo trabajó excelente para poder seguir en carrera. Sin dudas que la regularidad, la navegación y el auto.
-¿Te sorprendió la tarea de Ronnie en la navegación?
-No, anduvo muy bien y no cometió errores. Creo que debería comenzar a dar clases. Tuvimos algunas dudas, pero fueron mínimas y realmente fue uno de los aspectos donde más compartimos. Si él tenía alguna duda lo hablábamos y si las tenía yo, el también aportaba. Hicimos un pareja de lujo.
-Si tuvieras que elegir una especial de la carrera, ¿cuál sería?
-Sin dudas que la penúltima. Había muchas dunas y las disfrutamos a full. Las pasamos como se debía. Si hacía falta parábamos y buscábamos la mejor opción, fue nuestro mejor momento.
-¿Cuánto ayudó el equipo?
-Muchísimo. No me arrepiento de haber apostado por ellos. Fueron muy profesionales siempre y estuvieron a la altura. Nosotros no conocíamos a la camioneta, pero con ellos y el correr de los días fuimos adaptándonos. Con más tiempo creo podremos hacer un mejor papel en el futuro.