- Mejorar las condiciones socioeconómicas y culturales de las mujeres, eliminando las barreras que impiden su reconocimiento social, el acceso al trabajo con igual remuneración que los hombres, y que fomentan la deserción escolar o la violencia familiar, entre otros factores.
- Perfeccionar el acceso a los programas de salud sexual y reproductiva, con una adecuada educación en salud sexual y procreación responsable para evitar embarazos no deseados.
- Fomentar la consulta preconcepcional. En Argentina son muy pocas las mujeres que consultan antes de embarazarse. Esto permitiría detectar factores de riesgo como tabaquismo, alcoholismo, consumo de drogas, enfermedades de transmisión sexual, desnutrición, obesidad, hipertensión, diabetes, falta de vacunas.
- Mejorar la consulta prenatal, para lograr que sea universal, precoz, frecuente y, especialmente, de calidad. En la actualidad más del 90% de las mujeres embarazadas accede al control prenatal, pero lo hacen en forma tardía (luego del primer trimestre), afectando la calidad de la atención, al perder oportunidades de detectar factores de riesgo para la prematurez.
Thomas Lobel es el hijo adoptivo de una pareja de lesbianas y vive en California. El chico manifiesta que quiere ser una niña desde que tiene 8 años y sus madres apoyan el cambio.
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