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Este extraño mundo

Las plantas más raras del mundo

En el vasto mundo vegetal hay ejemplares dignos de un filme de terror. Se trata de especies que realmente asustan por su tamaño o por su olor.

Las plantas más raras del mundo
Rafflesia Arnoldii.

martes, 13 de septiembre de 2011

En Mendoza, y en el Siglo XIX, se proyectó un vivero en las calles 9 de Julio y Rivadavia. Cuentan los investigadores Francisco Melis y Elizabeth Mendoza, de la Facultad de Ciencias Agrarias -en una publicación de la Universidad Nacional de Cuyo-, que en ese momento histórico se decidió abrir la Escuela Práctica de Agricultura. Razón por la cual el gobernador Pedro Pascual Segura hizo venir desde Chile a Miguel Amado Pouget.

Este caballero introdujo a la provincia varias especies raras. Muchas no subsistieron. Sólo se conservan (y se consideran exóticas) el fresno, el arce, el olmo y la acacia blanca; entre otras.

Pero lo verdaderamente raro nunca apareció por estos pagos. Quizá porque estas plantas realmente asustan, o porque no tienen una utilidad tan clara. Como sea, la naturaleza da clases de ‘horror’ con estas especies.

Una x una

Amorphophallus
. Se trata de la flor más grande del mundo. Su nombre significa “forma de pene” y tiene que ver con cómo se ve realmente esta especie. La flor aparece una vez cada cinco años y huele igual a carne podrida.

La Amorphophallus titanum es, dentro de su especie, la más grande del mundo. Puede alcanzar una altura de 2.5 m y 1.5 m de ancho.

Wolffia angusta. En la otra punta se encuentra a esta pequeña flor, la más chica del planeta. Dicen los que saben que una docena de estas plantas entran en la cabeza de un alfiler.
Para tener una idea, esta particular planta mide 0,6 mm de alto por 0,33 de ancho y pesa 0,15 gramos. En Asia se la usa en las comidas. ¿Cuántas plantas hay que cocinar para llenar un planto? ¡Cientas!

Rafflesia arnoldii. Con esta planta nos adentramos en el mundo de los parásitos. Básicamente en el del más grande del mundo. La Raffesia es rarísima. Tanto que no tiene hojas, tallos o raíces. Su flor es roja, huele pésimo y está llena de pintas.

Esta flor es la más pestilente de todo el planeta. Su diámetro puede alcanzar nada menos que 106 centímetros y su peso es de 10 kilogramos. La especie se da en Sumatra, Borneo e Indonesia.

Hydnora africana. Esta flor tiene el color de la carne y es famosa ya que ataca las raíces de cuanto vegetal se anime a posarse cerca de ella. Los más afectados son los arbustos que habitan el sur de África.

Otra de sus particularidades es su pútrido olor, que atrae a los escarabajos carroñeros.

Venus atrapamoscas. Bienvenidos al mundo de las plantas carnívoras. Esta particular especie necesita de los insectos para lograr una nutrición balanceada. Crece en Estados Unidos y es famosa porque hiberna durante tres meses en invierno.
Su cuidado es bastante complejo. Las temperaturas y la humedad la afectan, y no recibe bien a los fertilizantes.

Dracunculus vulgaris. Esta especie necesita de las moscas para poder subsistir. Por esa razón tiene un olor nauseabundo (que le garantiza la llegada de cientos de estos insectos). Su aroma se asemeja al de la carne descompuesta.

La planta es originaria de Grecia. Tiene una única flor y sus tallos se parecen a los matices de las víboras.

Welwitschia mirabilis. Ella es nada menos que una reliquia. Se cree que apareció en el período Jurásico. Esta especie cuenta con sólo dos hojas. El resto está conformado por tallos y raíces. Aquí viene el dato más raro: esta planta puede vivir nada menos que 1.500 años. Es originaria de Nambia.

El doctor Friedrich Welwitsch la encontró en 1860. Es tan rara que se convirtió en presa de los coleccionistas, razón por la cual está en peligro de extinción.

Wollemia nobilis. Llegamos al mundo de los árboles. Esta conífera se descubrió recién en 1994. Hoy hay menos de 100 ejemplares en todo el mundo.

Lo raro de este árbol es su corteza, que parece llena de chocolate. Además tiene varios troncos y puede crecer hasta 40 metros. Pero la historia no termina allí: es un fósil viviente. Su antepasado apareció hace más de 200 millones de años.

Drakaea glyptodon. No sólo es rara sino que imita, en su apariencia, a una avispa femenina. Así se garantiza la visita del macho a quien necesita para su polinización.

Su color y olor también se asemejan a la carne cruda. Aunque parezca raro, esta especie pertenece a la familia de las orquídeas.

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