lunes, 29 de agosto de 2011Quienes lo conocen suelen decir que Diego Pozo es un hombre pacífico y que pocas cosas lo pueden alterar. Sin embargo, ayer vivió uno de esos momentos que preferiría no transitar.
Un día después, y con las revoluciones no tan aceleradas, el arquero analiza lo sucedido en Despertate (TyC Sports): "Cuando llegué a casa dije ´qué boludez hice, qué inconsciente´, pero más allá de que sé que me equivoqué y que quien me conoce sabe que no soy de reaccionar, tengo sangre, y en esos momentos te sacás".
Pozo también reconoció que puede ser sancionado: "Soy consciente de lo que pasó y de lo que puede venir. Baldassi me dijo que me tenía que sancionar y es lógico que lo haga porque es su trabajo". Y aclaró: "Mi reacción no fue contra los chicos de Unión. De hecho, junto a ellos repartimos juguetes en los hospitales en la semana previa al Día del Niño. Mi enojo fue con un ex barrabrava que no entiendo por qué estaba en el campo de juego. Evidentemente es empleado del club."
El arquero de Colón se refiere a un empleado que colabora con la seguridad del plantel de Unión, de apellido Ferreyra. "Es el mismo señor que hace unos meses les pegó a los jugadores de Rafaela, cuando querían dar la vuelta olímpica, antes de que corten la luz. Me dijo algo que me sacó y que guardo para mí. Estuve mal, pero con las revoluciones a mil a veces uno se equivoca, pero suena medio loco que un ex barra brava esté dentro de la cancha."
De acuerdo a lo que diga el informe del árbitro Héctor Baldassi, Pozo podría ser sancionado y/o suspendido.