Sábado 26 de mayo de 2012 | 18:36 hs
El Gitano cumpliría hoy 66 años, por eso "Las Nenas", se acercarán como todos los 19 de agosto hasta casona de Banfield para cumplir con un rito histórico. Además varios músicos y cantantes organizan un espectáculo homenaje en el teatro Coliseo.
viernes, 19 de agosto de 2011
El querido Sandro cumpliría hoy 66 años y, a casi dos años de su muerte, se lo recuerda más vivo que nunca.
“Lenguaje que se escapa en palabras sin sentido, y todo cuanto diga absurdo ha de ser, porque mi amor es tanto que nada lo define, ni cuanto tú conozcas ni puedas conocer…”. De fondo, su voz sigue sonando y la poesía demuestra que la belleza no es perecedera ni mortal y ellas, sus novias eternas, planean homenajearlo.
Y el homenaje está determinado: las seguidoras de Roberto Sánchez, Sandro de América, nucleadas en el club de fans “Las Nenas” descubrirán una placa en su honor en la plaza que lleva su nombre que está situada en Alem y Darragueira.
Según explicaron la iniciativa, que se oficializará en un acto que comenzará a las 17:00, se puede llevar a cabo por un trabajo conjunto entre ellas y la Comuna.
Además como cada 19 de agosto sus fans cumplían el mismo ritual: esperar en la puerta de la casona de Banfield que el ídolo saludara y se sacara, una por una, fotos con ellas. Sus “nenas” no lo olvidan y multiplican hoy sus homenajes.
Es que quienes conocieron a Sandro de cerca aseguran que dejó en cada uno de ellos una huella imborrable.
“Estuve con él nada menos que 25 años. Toda una vida llena de recuerdos”, asegura el maestro Sebastián Giunta, su último director musical.
El músico contó aspectos desconocidos de Sandro y emotivas anécdotas que lo pintan de cuerpo y alma: “Era un excelente amigo y un gran profesional”, apunta Giunta -que participará en el homenaje que se realizará el sábado 27 en el Teatro Coliseo- y dice que su acercamiento con él fue, casi casi, de casualidad.
“Se había quedado sin pianista, me probó y me quedé. Trabajé con él desde 1985 y lo acompañé en su último espectáculo que fue La Profecía, en el emblemático Gran Rex”, comenta.