Estaba todo listo para dictar la sentencia por el homicidio de Renzo Jesús Nahuel Ahumada -un joven que fue baleado en una esquina del barrio Lihué en 2009- cuando un inesperado detalle lo impidió: detectaron que uno de los jueces que formaba parte del tribunal había participado, brevemente, en la investigación preliminar. Por lo tanto se declaró la nulidad del juicio y habrá que hacer uno nuevo.
Esta particularísima situación se vivió ayer en la Séptima Cámara del Crimen, conformada por los jueces Agustín Chacón, Belén Salido y Carolina Rivera, esta última jueza correccional que reemplazó en la ocasión a Gabriela Urciuolo.
Pues bien, casi al momento de redactar la sentencia, los magistrados se encontraban repasando el expediente cuando Salido detectó que había una firma de Rivera en el expediente.
En efecto, la jueza correccional, durante el proceso de instrucción había subrogado al juez de garantías que dictó la prisión preventiva.
Frente a esta situación poco habitual -es una rareza que un juez correccional subrogue a uno de garantías- y frente a la coincidencia de que la jueza fue convocada para reemplazar a una jueza penal, se decidió anular todo el proceso y pasar el expediente a la Primera Cámara del Crimen para que se realice un nuevo debate oral.
"Esto afecta el criterio de imparcialidad y habrá que hacer otro juicio. Nadie había advertido la situación hasta ahora", explicó el abogado querellante Guillermo Gorelik a familiares de la víctima y de los imputados que se encontraban en la sala.
En tanto que la fiscal Susana García se encargó, informalmente, de explicarles a los presentes que lo mejor era anular el debate y, posteriormente, apuntó casos conocidos que habían naufragado por causas similares.
"Es muy raro que una jueza correccional subrogue a uno de garantías, y que justamente tenga que actuar en un debate penal que incluya a los mismos protagonistas resulta casi insólito. Mejor que no pasara a mayores", indicó un abogado que conoció detalles de asunto.
"No es un papelón pero estas cosas no tendrían que pasar. Alguien tendría que haber detectado la situación con anterioridad al debate. Hace nueve días que estamos con esto. Lógicamente, la jueza no se puede acordar de que firmó hace un año un escrito en relación a estos imputados", indicó otro.
Por lo pronto, Sergio Raúl Santacruz Riveros (20), también conocido como "Tico", y Carlos Maximiliano Villarruel (25), también conocido como "El Bebe", deberán esperar -en prisión- que se realice un nuevo debate.
En tanto que los parientes de Renzo Jesús Nahuel Ahumada, la víctima, también deberán esperar para que la justicia se expida.
El 31 de julio de 2009 a las 22.30 en Brasil y Virgen de las Nieves, en el barrio Lihué de Guaymallén, Ahumada se encontraba tomando una cerveza con dos amigos, Exequiel y Emanuel Farías, cuando apareció en el lugar un Peugeot 504 de color gris. El vehículo frenó frente a los jóvenes y desde el interior del auto comenzaron a disparar.
Los testigos indicaron que por lo menos se escucharon seis o siete detonaciones. El auto aceleró rápidamente y desapareció. Los hermanos Farías vieron que Ahumada estaba en el piso gravemente herido. Minutos después murió en el hospital Central.
El condenado fue descubierto cuando su nieta habló de los abusos en una clase. Por su edad, el hombre cumplirá condena con prisión domiciliaria.
Entraban de madrugada a los hogares rompiendo puertas, cuando las familias dormían. Despertaban a la gente apuntando con armas. Son responsables de al menos siete asaltos.