Cazabán bromea con Miranda al emular la fotografía de sus afiches con la Presidenta de la Nación. (Marcos García / Los Andes)
Una jugada de Celso Jaque desacomodó al justicialismo y anoche, el secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán, se imponía como el precandidato a gobernador con más chances en el PJ. El Gobernador le planteó al asesor presidencial Juan Carlos Mazzón que avalará sólo a su superministro y ante este desafío, los azules analizaban si debían ir a la interna partidaria o bajarse. El cierre de lista previsto para el jueves que viene se atrasaría una semana más.
El primer encuentro que tuvo ayer Jaque con Mazzón fue al mediodía, en el Cuarto Piso de la Casa de Gobierno. La reunión se hizo cinco días después de que los azules (que comanda Mazzón) aglutinaran a todos los dirigentes de peso (incluidos ministros del Ejecutivo) para aislar a Cazabán. Lejos de mostrar debilidad como especulaban algunos peronistas con poder territorial, el primer mandatario le advirtió al enviado de la Casa Rosada que no estaba dispuesto a apoyar a otro candidato que no fuera Cazabán.
Así, Jaque blanqueó que su favorito es el secretario general de la Gobernación y que ni el ministro de la Producción, Raúl Mercau, y mucho menos el de Infraestructura, Vivienda y Transporte, Francisco "Paco" Pérez (con quien está enojado por su participación en la reunión del viernes) son sus bendecidos. Pero además, le dijo a Mazzón que descarta de plano apoyar a los dos candidatos que los azules ven con buenos ojos.
Se trata de dos hombres no-azules como el diputado nacional Omar Félix (quien es de San Rafael como Cazabán) y el intendente de Las Heras, Rubén Miranda. Para argumentar su postura, del primero sostuvo que se ha mostrado "crítico" del Gobierno (está enfrentado con Cazabán en San Rafael) y del segundo "que no da el perfil con lo que los mendocinos esperan de un candidato".
Esas definiciones dejaron a Mazzón en una situación incómoda que confesó durante los encuentros que mantuvo durante toda la tarde con los suyos, como el senador nacional Adolfo Bermejo o la diputada nacional Patricia Fadel o con los aliados como Félix o Miranda. El operador, a pedido de la presidenta Cristina Fernández, debe garantizar la unidad en el peronismo local pero el panorama es complejo.
Los azules y los aliados dudaban anoche si debían ir a interna contra Cazabán o no, porque ese proceso podría ser desgastante y no colaboraría con un triunfo justicialista en los comicios de octubre pese "al arrastre" de Cristina que es con lo que se ilusionan, con la premisa que cortar boleta no es una costumbre masiva.
Pero, como el secretario general tiene mucha resistencia dentro del partido algunos dirigentes presionaban en las últimas horas de ayer para ir igualmente a los comicios y poder ganarle así a la Casa de Gobierno ante la dureza que hoy muestra Jaque. Es que hay justicialistas que manejan territorios con mucho caudal de votantes y darían la espalda si finalmente se impone la propuesta del Gobernador y no hay lugar para otro precandidato.
Esas determinaciones se tomarán en estos días en el partido. Mientras tanto, fuera de estos tironeos, quedó el secretario de Ambiente, Guillermo Carmona, quien ayer no pudo juntarse con el asesor presidencial pero mantuvo conversaciones telefónicas. Hoy se reunirá con Mazzón en Buenos Aires y mientras ayer abordaba un avión conversó con Los Andes.
"Estamos en un proceso, está dificil llegar a un acuerdo", afirmó el funcionario, quien, de acuerdo aseguraron fuentes justicialistas, estaría dispuesto a enfrentar a Cazabán, independientemente de quienes lo respalden al secretario general.
Carmona cuenta con aval de dos diputados nacionales -que este año terminan su mandato- quienes además conducen gremios poderosos como Guillermo Pereyra (Centro de Empleados de Comercio) y Dante González (Petroleros Privados).
Cambiar la fecha
Otro de los pedidos que hizo Jaque a Mazzón es atrasar unos días el cierre de lista previsto para el jueves 14 de este mes, es decir, dentro de una semana. Sobre ese asunto habría acuerdo y hay dos fechas que se estudian: o que el cierre pase al 20 de este mes o para los últimos días. Esa situación movería también en el calendario la fecha de la interna que está acordada para el 15 de mayo.
"La idea no es que pase hasta fines de junio como hicieron los radicales, sino unos días, para que nos de tiempo de armar la provincia", confió un dirigente de mucho poder que pidió reserva de su nombre. Ese cambio estiraría las definiciones un tiempo más.
Es Gastón Leonardo Guarracino (43), allegado al sindicalista Gerónimo "Momo" Venegas.
Disgustado por la proclamación de Alfonsín, el vicepresidente anunció que no se postulará a ningún cargo, incluida la gobernación en Mendoza.