Explosión: investigan si hubo falla humana o si fue accidental

Los vecinos afectados por el gas fueron dados de alta, sólo quedó internada una mujer.

Edición Impresa: martes, 19 de abril de 2011
Explosión: investigan si hubo falla humana o si fue accidental

En el galpón donde se produjo el estallido, las consecuencias son visibles. (Marcos García / Los Andes)

Miguel Títiro - mtitiro@losandes.com.ar

El saldo más gravoso de la explosión de un tanque con anhídrido sulfuroso, en una planta del carril Rodríguez Peña, en Maipú, hecho ocurrido en la madrugada del domingo, fueron las complicaciones que sufrieron en su salud alrededor de 20 vecinos de la planta, uno de los cuales, una mujer de 57 años, permanece internada en observación en el Hospital Central.

La víctima que más sufrió el estallido y posterior dispersión a la atmósfera del gas liberado es la señora María Cristina Sánchez, quien por ser asmática resultó muy perjudicada al inhalar el gas tóxico, sufriendo un paro cardiorrespiratorio que puso en peligro su vida. La paciente se encontraba ayer en terapia intensiva, donde fue entubada para ser asistida con un respirador mecánico. Su estado era reservado, según el parte médico del nosocomio, y se estimaba que iba a permanece otras 24 horas hospitalizada.

El episodio es investigado por la Oficina Fiscal N° 10 de Maipú, estando a cargo del expediente el ayudante fiscal Fabricio Sidoti, quien está reuniendo pruebas para determinar si el suceso fue accidental o si hubo negligencia humana y materiales defectuosos.

La tremenda explosión ocurrió en las instalaciones que la firma Juan Messina posee en el carril Rodríguez Peña 3032, de Coquimbito.

Allí no se elabora el anhídrido sulfuroso (también conocido como dióxido de azufre), causante del incidente, ni el amoníaco, que se producen en establecimientos ubicados Río Tercero, que sí se trasvasan en esas instalaciones. Ambos son altamente peligrosos pero legales, de amplia utilización en la industrias vitivinícola y conservera, el primero como conservante y el segundo como refrigerante.

Ayer a la mañana el portón de la empresa, enclavada en plena Zona Industrial de Rodríguez Peña, estaba cerrado y no se permitía entrar a nadie que no tuviera que ver con lo sucedido. Los directivos no dieron explicaciones ante los requerimientos periodísticos, y sí atendieron al personal de la Dirección de Protección Ambiental, que realizó una inspección durante más de 2 horas.

En una oficina de la firma y en muchas viviendas de las inmediaciones, la consecuencia del estallido eran visibles en numerosas ventanas rotas.

A un costado del inmueble donde se produjo el accidente, sobre la calle Pescara se ubica la planta elaboradora de aguardiente Sagic Argentina SA, que tiene un amplio predio donde viven empleados con sus familias. Ángel Carnicel, Néstor Cuello y Desiderio Calivar, habitan allí con sus esposas e hijos. Fueron algunos de los varios afectados, y muchas horas después del incidente todavía se mostraban preocupados. "La explosión nos dejó aturdidos, mareados y luego sobrevino la dificultad para respirar", graficó Carnicel.

Afortunadamente y por la experiencia laboral que poseen reaccionaron enseguida y se rociaron con agua para atemperar los efectos del gas. Otra familia afectada fue la de Rubén Arévalo, quien por trabajar en laboratorios de la UNCuyo se dio cuenta de la gravedad del asunto, y prácticamente huyó de su vivienda con los suyos en dirección a una clínica.

Esta gente se ubica sobre la calle Progreso, donde Guaymallén limita con Maipú. También estaban preocupados Yamina Giunta (18) y Adrián Molina. La joven se encuentra embarazada de 4 meses, y se sintió mal, pero rápidamente fue atendida por los servicios médicos que se instalaron sobre Rodríguez Peña, en plena madrugada.

Los efectos de la nube tóxica alcanzaron hasta el Acceso Este y hubo vidrios rotos y astillados hasta en el carril Gómez, de General Gutiérrez, a unos 10 kilómetros del lugar del percance. Varias plantas de las que se cultivan en los jardines de las viviendas se "quemaron" y no pocos animales domésticos, especialmente los perros, resultaron afectados.

Todos, salvo la señora Sánchez, fueron dados de alta tras ser atendidos en el Notti (13 menores), el Paroissien y el Central, por problemas broncorrespiratorios, mareos, dolores musculares y estomacales producto de la inhalación del gas. Un vecino prefirió el anonimato para hacer el siguiente comentario: "Los depósitos donde se produjo el accidente no deberían estar allí, porque justo al lado funciona la fábrica conservera Silvia, donde se encontraban trabajando en el turno noche muchos empleados".

En la Secretaría de Medio Ambiente, el asesor y experto en el tema, Oscar Rubio, afirmó que se están haciendo las evaluaciones ambientales y de acuerdo a los resultados, exigiremos las correspondientes mitigaciones. Uno de esos estudios es el análisis del suelo.

Por otra parte, hay que señalar que Juan Messina SA es también dueña de la fábrica Keghart SA, de Luján, donde se elaboraba ácido clorhídrico, soda cáustica e hipoclorito de sodio, y que fue clausurada el año pasado por vuelco de elementos contaminantes al canal Cacique Guaymallén.
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