"Soy creativa y me gusta tener la posibilidad de diseñar mis ideas. Está muy bueno ver concretado el trabajo de tu imaginación”.
Por apenas un voto menos que la reina, María Florencia Morralla logró convertirse anoche en la virreina nacional de la Vendimia. Inquieta, familiera y solidaria. María Florencia no es de las que se detienen a descansar.
"La vocación de hacer muchas cosas viene de herencia", explica. Es la única fémina en un clan de cuatro hermanos, quienes -asegura- la han apoyado mucho en esta experiencia. Tampoco disimula el fuerte apego que siente por sus sobrinos, quienes tienen una gran influencia en su vida.
Su amiga Victoria la define como una chica simple, muy simpática y abierta a todo lo nuevo que le está ocurriendo. "Es muy considerada y siempre está atenta a lo que necesitan sus amigos", reconoció.
La nueva Reina de los mendocinos guarda un lugar especial en su agenda de actividades diarias para una de sus mayores debilidades: el fútbol. La blonda juega de defensora en su equipo y es una ferviente promotora del deporte.
Si bien su trabajo le exige muchas horas de computadora, la guaymallina no se muestra fanática de las tecnologías. "No me parecen cosas muy importantes. De todas formas la sociedad te lo va imponiendo, como en el caso de Facebook", opina.
Ahora quiere promover a la provincia y ayudar a los mendocinos cumpliendo su rol de soberana. Siempre valoró la Fiesta por lo que despierta en turistas y locales. "No se ha quedado en el tiempo, se fue desarrollando año a año. Por suerte sigue teniendo mucho calor, ése que identifica a la gente que trabaja la tierra", se emociona.
La flamante Reina Nacional de la Vendimia desayunó en su suite de un hotel céntrico. En la charla con Los Andes contó sus expectativas, sueños y proyectos. Mirá el video
A sus 20 años, Gabriela Koltes ha viajado mucho y puede decir que está contenta con lo que ha conseguido. La joven de Godoy Cruz juega hóckey desde los ocho años y la actividad le ha dado una fuerte impronta a su vida. Quiere fomentar el deporte.