Sábado 26 de mayo de 2012 | 17:45 hs
“Vimos que no había una red social que incluyera la forma de comunicación primordial entre los humanos, que es hablar con la voz”, dice el dueño de la idea. Como Twitter, pero todo dicho y grabado.
miércoles, 23 de febrero de 2011
Detrás de Facebook y de Twitter, con la mira puesta en una nueva manera de conectar gente que busca gente, apareció Blaving, la nueva red social de voz que se está presentando por estos días en todo Latinoamérica y que se propone como la tercera opción de vínculo virtual comunitario junto con sus dos hermanas mayores.
El fundamento parece circular alrededor de aquella sospecha de que todo lo que no se puede decir con palabras a veces aparece en la manera en la que todo eso está dicho.
La voz identifica con la misma exactitud que una huella digital y si lleva más tiempo escuchar una palabra que leerla, en todo ese tiempo hay bastante más información que la que entra en un significado y un significante. A investigar todo eso invita la red, desarrollada por PMovil, empresa creadora también de Toing, y que en los primeros 15 días de actividad sumó 20 mil usuarios en Brasil, Argentina, Venezuela, México y Colombia.
El concepto es simple y no intenta ser más novedoso de lo que podría ser el descubrimiento de algo obvio: comunicarse con la voz. "Vimos que no había una red social que incluyera la forma de comunicación primordial entre los humanos, que es hablar con la voz", dice Fabian De la Rúa, dueño de la idea y de la empresa que la desarrolla.
La red está pensada para usuarios de internet por celular y está disponible para el iPhone, Android, BlackBerry y Java. Los posteos de blavs se realizan en pocos pasos y lo único que requiere el sitio es estar registrado como usuario. Sólo hay que tener un micrófono para capturar la voz o subir los audios como archivos desde la computadora.
El límite de dos minutos para el tiempo fue arbitrario, pero también tuvo que ver, según De la Rúa, con los límites que establecen los derechos de autor en el caso de subir canciones.
Para aumentar los seguidores en Blaving se puede invitar a los amigos de Facebook o Twitter y las respuestas a los mensajes se pueden hacer también de manera directa y privada. "Hay miles de variantes y aplicaciones, microsegmentos y grupos. Se puede usar para programas de chimentos, noticias, para armar grupos de afinidades. La red crece exponencialmente y hay infinitas posibilidades", dice el empresario.
Otra opción es activar el GPS, en los teléfonos que disponen de esa función, y detectar la ubicación de los audios grabados de acuerdo a la cercanía con la posición de cada uno. Una ventaja es que, en el caso de los famosos que suscriban a la red, será más complicado falsificar identidades, o por lo menos más divertido.
Blaving no significa nada, es un término inventado para describir la acción de postear mensajes virtuales con la voz. De ahí derivaron, sus creadores, el nombre del posteó: un blav sería un tweet.
La red se comporta de manera similar a Twitter, con seguidores y seguidos que postean mensajes y se contestan entre sí, pero siempre a través del audio.
No hay filtros ni moderadores, por lo que en caso de abuso hay que reportar el comportamiento para que se bloquee a los usuarios que no entendieron el juego.
El celeste Blaving está entre el de Twitter y el de Facebook, para no desentonar. LVI