Nicolás Tersigni protege el balón ante Héctor Sosa. El defensor Albirrojo fue uno de los puntos altos de su equipo.
lunes, 05 de diciembre de 2011En un juego duro, difícil, ante uno de los grandes candidatos de la zona, San Martín terminó sumando un punto de oro, pese a que tenía una ventaja de dos goles. El 2-2 final le cayó mejor porque sufrió ante un Unión que lo buscó hasta el final y que tuvo su merecido premio pese a no haber jugado bien.
El primer capítulo mostró una faceta desconocida de este San Martín, aunque no por ello menos interesante. Sin la pelota, el equipo de Marcelo Vázquez junto sus líneas, cerró espacios en defensa, y controló a Unión, más allá de algunas situaciones donde el local mereció mejor suerte. Claro, antes, a los 10’', el Chacarero encontró la ventaja tras un centro rasante de Guevara que Olivera no pudo controlar y que aprovechó Beltrame. Fue cuando San Martín se hizo fuerte en el campo de juego, cuando tuvo las primeras tres situaciones ante un rival que se vio sorprendido.
Con el correr de los minutos, Unión se hizo fuerte, se adueñó de la redonda y tuvo ocasiones para empatar la historia. La más clara fue ese penal que Bonacci contuvo a Sosa. Justamente el arquero fue el hombre clave en esta etapa.
Jugado a toda velocidad, con poca pausa, los dos tuvieron sus momentos. San Martín fue más claro a la hora de la definición y, con algunos chispazos de Mignani, Alaniz y Guevara, desniveló por las bandas.
En el complemento, San Martín sorprendió con su posicionamiento en el campo de juego. Más adelantado, presionó en campo rival y obligó a Unión a jugar largos pelotazos que casi nunca tuvieron el destino correcto. Además, el local lució demasiado impreciso en un aspecto que es uno de sus fuertes: el trato del balón.
Con el correr de los minutos, el "Chacarero" retrocedió, apostó a encontrar huecos defensivos en un rival que comenzaba a desesperarse y lo hizo sobre los 35' tras una corrida de Coria y una gran definición de Fernández que acompañó la jugada.
El descuento de Sosa no hacía presagiar lo que finalmente sucedió. Sobre los 41', González quiso lanzar un centro desde la zona media al corazón del área y se terminó clavando al primer palo del sorprendido Bonacci. De ahí en más, los nervios se trasladaron al equipo mendocino y Unión tuvo grandes ocasiones para ganarlo.
Aún cuando lo ganaba 2-0, San Martín terminó festejando un empate que casi fue derrota. Juan Azor - Enviado especial a San Juan