Alimentación I: un barrio de 2 manzanas al sudoeste de Alvear

Un conjunto habitacional que avanzó con lentitud, desde fines de la década del ‘80, gestionado por jóvenes matrimonios.

Edición Impresa: lunes, 05 de diciembre de 2011
Alimentación I: un barrio de 2 manzanas al sudoeste de Alvear

Las casas son de la operatoria que inició el Sindicato de la Industria de la Alimentación. (Gentileza)

Corresponsalía Sur - corresponsaliasur@losandes.com.ar

De los barrios jóvenes de General Alvear, el Alimentación tuvo en su primera etapa lo que bien podría definirse como un parto difícil.

Gestionado a fines de la década del 80 por la delegación alvearense del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), las 20 casas de 65 metros cuadrados cubiertos que lo integran fueron concebidas como chalets con todos los servicios incluidos y no obstante era un esfuerzo pagar las cuotas mensuales al banco Hipotecario Argentino, bien valía la pena el sacrificio.

Aunque la construcción avanzó con lentitud, las jóvenes familias que esperaban acceder a su propia casa seguían pagando regularmente y poco antes de la terminación de la obra comenzaron los problemas, que llegaron incluso a la Justicia. "Nos cobraron tres veces la urbanización y nunca la hicieron", cuenta a modo de ejemplo Estela Lujea (46) una de las primeras en habitar el barrio.

"Las casas estaban terminadas y no las entregaban, encima nos intimaron a que pagáramos una suma que no era la acordada o nos quedábamos afuera", recuerda. Luego de varias reuniones, viajes a Mendoza y conflictos con el sindicato y su abogado, los vecinos consiguieron que, aunque sin la mayoría de las comodidades por las que ya habían pagado, las viviendas fueran entregadas en 1992.

"Nos sacaron el calefón, calefactor, bajo mesadas, el bidet, las puertas interiores y hasta la instalación eléctrica. Todo lo tuvimos que hacer nosotros para poder mudarnos. En la calle nunca hicieron las cunetas ni los cordones y cuando la Municipalidad hizo el asfalto en 2005 lo tuvimos que volver a pagar", dice Estela.

A partir de allí, merced al trabajo de cada vecino, el barrio de dos manzanas ubicado al sudeste de la ciudad entre las calles Juan Pablo I al oeste, Los Pinos al norte, Víctor Cremaschi al este y pública IV al sur, se convirtió en una zona tranquila y poblada de chicos, algo que se mantiene hasta hoy.

"Éramos todas parejas jóvenes y no había otros barrios atrás, después se construyeron los otros barrios alrededor", cuenta Jaquelina Becerra (38) que atiende el almacén del barrio junto a su marido Roberto Bernocco (44).

Las demás barriadas en realidad forman parte del mismo proyecto que se construyó en cuatro etapas y que hoy por hoy, conforman casi un solo barrio aunque con diferentes construcciones que fueron financiadas por el IPV y entregadas a partir de 2003, (Alimentación II - 17 casas), 2006 (Alimentación III - 25 casas) y 2008 (Alimentación IV - 36 casas). Junto a ellos surgieron los barrios Florio, Soeva y a su alrededor se ubican los tradicionales Jardín e Irrigación.

Como marcan los vecinos, es notorio el faltante de cunetas y cordones, sus veredas son estrechas líneas de cemento y su arbolado joven de escasa altura aporta un verde fresco a la zona. Del conglomerado habitacional ubicado en la zona, el Alimentación I es la única barriada que cuenta con asfalto y la mayoría de las viviendas han sido modificadas en sus fachadas y ampliadas en su estructura, por eso son muy pocas las que todavía conservan sus puertas de madera y persianas de chapa originales.

"La edificación es de las buenas, debe ser uno de los últimos que se entregó así" destaca Jaquelina. Con techos de tejas y paredes de ladrillo "del bueno" casi no se han presentado problemas en las dos décadas que llevan habitadas. "No me enteré que ninguna se lloviera hasta ahora" agrega.

En cuanto a los servicios públicos no hay quejas. El alumbrado público es bueno y la recolección de residuos no deja nada que desear; y lo que cualquiera de los propietarios destaca es la tranquilidad de la zona. "A veces tenemos problemas con algunos grupitos de afuera, pero por lo general no pasa nada y la policía siempre se está dando una vuelta".

La incomodidad surge de la planta de bombeo de líquidos cloacales de la ex Obras Sanitarias que está en la esquina de Pública IV y Juan Pablo 1º, donde es habitual que la calle se anegue por la saturación de los conductos y el hedor se vuelva insoportable. "Esperamos que cuando inauguren las cloacas de verdad se acabe el drama porque todos los baños tienen problemas", cuentan resignados.
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