viernes, 02 de diciembre de 2011La llegada de Serena a su vida lo cambió. Hoy parece más reflexivo, menos impulsivo, quizás consciente de su ascendencia en un plantel que lo tiene como uno de sus máximos referentes.
“Conocer a mi señora fue una de las cosas más importantes de mi vida y el ser padre es lo más lindo que me pasó”, confesará luego, cuando se le consulta sobre este presente. Mientras, su amor por la camiseta “albirroja” no conoce de condicionamientos, su sueño de ascenso le provoca “ansiedad”, tal como él lo define.
Carlos Sebastián Coria sueña como muchos en el Este. Mientras disfruta de su pequeña hija y de Carla, su mujer, el “Pampero” se prendió en una nota distinta, donde habló de sus afectos, sus sueños y miedos, haciendo un recorrido entre su pasado, su presente y su futuro.
“Como hincha de San Martín, estoy feliz por este momento, por el acompañamiento de la gente, porque somos punteros, por la calidad de jugadores de este plantel y por la manera que tenemos de jugar...”, dice en el arranque, casi sin preguntas de por medio.
-El amor del hincha para con vos es especial…
-Yo no le puedo pedir más a los hinchas. Cuando hablé con mi señora el tema de volver, tenía ofertas de otros clubes, pero soñaba con volver a vestir esta camiseta y en mi caso es especial porque la gente me quiere mucho. San Martín es el club que siento como mi casa, donde me gusta estar y voy a la popular cuando no juego. Soy feliz, este es mi lugar en el mundo.
-¿Cómo vivís este presente del club?
-A mis 31 años siento los mismos nervios cuando voy a entrar a la cancha que cuando tenía cinco años e iba con mi mamá y mi papá. Siento que estoy llegando a mi último torneo con la camiseta del club y quiero regalarme un ascenso. Sería el broche de oro para mi carrera.
-Mirando hacia atrás, ¿te reprochas algo?
-Mucha gente me dice que debería haber jugado en tal o cual lado, que debería tener esto o lo otro, pero en lo personal, cuando me pongo a pensar en mi carrera digo que cumplí todos mis sueños. El mío era el de jugar en San Martín.
Iba a ver a mi papá jugar y mi sueño era estar en la Primera de San Martín. Después todo lo que vino fueron regalos de Dios y la vida. Jugué y juego en la Primera de San Martín y tengo una familia maravillosa, más no puedo pedir
-El hincha está ilusionado y ansioso de volver a los primeros lugares del fútbol nacional…
-Esa ansiedad la veo en nosotros, los más grandes, en Gustavo (Reggi), en Fernando (Batistella). Los más chicos y los nuevos están más tranquilos a partir del buen funcionamiento del equipo. Ni los tres empates del inicio alteraron la tranquilidad de Marcelo (Vázquez), entonces eso se transmitió al plantel. No nos pusimos nerviosos y eso fue fundamental para este presente tan lindo.
-Mucho se habló de aquella frase de Marcelo: “somos un equipito”…
-Cuando el técnico te dice las cosas de frente, cuando habla claramente con el plantel, no pasa nada. Marcelo nos los dijo en la cara y lo aceptamos porque estábamos por debajo de lo que podíamos dar.
-¿Sienten que éste puede ser el torneo?
-Veo que el técnico logró juntar juventud y experiencia en iguales cantidades y siento que este San Martín tiene algo especial. Se nota en su personalidad, en su aplomo a la hora de afrontar momentos complicados.
-Reggi dijo que éste es su último año, vos decís que sería tu último torneo ¿un ascenso les haría cambiar la opinión?
-Si ascendemos, ya te firmo que soy el primero en armar una movida para convencer a Gustavo de continuar. Es increíble cómo está y para nosotros es fundamental. Vamos a ver si le hacemos prometer que si ascendemos, va a continuar un año más (Risas).