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Con Nebbia, Cantapueblo suena a rock

El fundador de Los Gatos cierra esta noche el encuentro coral, acompañando una masa de mil voces.

Con Nebbia, Cantapueblo suena a rock
Litto Nebbia, de regreso a Mendoza. El rosarino cantará, junto a miles, sus clásicos, “La balsa” y “Sólo se trata de vivir”, entre otros. (Foto: Marcelo Ruiz).

domingo, 06 de noviembre de 2011

Afuera,  el calor aprieta en la siesta mendocina de noviembre. Adentro, un hit de Fidel Nadal se funde en el paisaje sonoro del hotel en el que Litto Nebbia se aloja. Para un melómano como él, estribos como los del ex Mano Negra (“Te robaste mi corazón/ cuando me dejaste solo en aquella estación”) no son buena compañía. “Pero estoy acostumbrado”, dice desde las gafas oscuras que nunca se quitará y la discrepancia lo lleva, sin escalas, a  la primera anécdota.

Para situarnos, Nebbia grafica con las manos sus primeros años de rockstar, en los que, tras dejar atrás una pensión, vivió al menos un año y medio en un hotel porteño. Por entonces, el calendario marcaba la pronta llegada de los ‘70 y él era un joven rosarino que había emigrado a Buenos Aires para crecer en la música; y ya sumaba títulos “raros” en su discoteca personal: los primeros discos de Jimi Hendrix y de Frank Zappa, por ejemplo.
 
“En la banda había un técnico amigo que tenía los mismos gustos que nosotros. El tipo era un capo. En un caso de apuro, con dos cables arreglaba un equipo. Un día, mientras hablábamos en el hotel se dio cuenta en dónde estaba el cuartito del equipo de música. Se hizo el que se iba al baño y... ¡puso un cassette de Hendrix! Imaginate: en todas las habitaciones se escuchó ese riff a todo volumen”. Nebbia recuerda y ríe a carcajadas.

-¿Qué escuchás ahora?

-De todo. Colecciono discos y estoy todo el tiempo buceando. Tengo 25.000 álbumes. Me paso parte de la vida buscando material que no tuve en su momento de origen.

-Por ejemplo...

-El primer disco de la orquesta de Aníbal Troilo, grabado en 1941; ocho antes de que yo naciera. Ya el primer tema suena que es un disparate, musicalmente hablando. A nivel popular, esto era lo que consumía la gente en esa época. Si vos evaluás lo mismo pensando en las canciones que hoy tienen éxito, el mundo va pa’ trás.

La reflexión de Litto Nebbia nos trae de vuelta a 2011. Y, claro, a la razón que lo trajo a Mendoza: el fundador de Los Gatos es la figura central del cierre de Cantapueblo 2011, en el que una masa coral de mil voces latinoamericanas y europeas dirigida por el maestro Ricardo Portillo, rendirán tributo al rock.

-¿Cómo te llegó esta propuesta?

-Ésta es la segunda vez que toco en Cantapueblo. Viví la experiencia emocional de cantar ante tanta cantidad de personas hace diez años. Me parece una propuesta valiosa porque motiva a la gente a cantar desterrando la idea de que para cantar tenés que ser famoso, millonario y delgado.

Las risas de Nebbia se mezclan con el sorbo del cortadito. La pausa abre nuevos argumentos: “Valoro, también, que sea un encuentro que no está subsidiado completamente sino gestionado con esfuerzo. Doblemente meritorio”.

-¿Vos elegiste el repertorio?

-No, los organizadores. Hicieron arreglos corales de clásicos como “La balsa”, “Sólo se trata de vivir” y “Quien quiere oír, que oiga”. Va a ser emocionante oírlas cantadas por tanta gente.

Pero además del segmento coral, Nebbia tendrá espacio para presentar a La Luz, el clan que integra (èl, desde piano, órgano, guitarra y voz) junto a Gonzalo Aloras (guitarra y voz), Federico Boaglio (bajo) y Daniel Colombres (batería).

El puntapié de esta alineación fue el disco “Danza del corazón”, editado en 2005, y el último destino el triple “La canción del mundo”, lanzado este año. Con este background, el rosarino sube esta noche al Vicente Polimeni. Mariela Encina Lanús - mencina@losandes.com.ar

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