Mueren más personas como víctimas del delito que como víctimas de guerra

Edición Impresa: jueves, 24 de noviembre de 2011

Por Leopoldo Manuel Orquín - Abogado

La violencia se ha apropiado del mundo en que vivimos y es urgente buscar soluciones para disminuirla.

El informe producido en el pasado mes de octubre por la Secretaría de la Declaración de Ginebra sobre Violencia Armada y Desarrollo, firmada por más de cien países, hace un angustioso y urgente llamado a los Estados para reducir la violencia y la inseguridad.

Antes que nada es necesario manifestar que la Declaración de Ginebra fue organizada por las Naciones Unidas en el año 2006 y tiene por fin despertar una conciencia global sobre el impacto negativo que la violencia armada tiene sobre el desarrollo sustentable de las naciones.

Según este muy creíble organismo internacional, anualmente, mueren más personas como víctimas de delitos comunes que como víctimas de actos de guerra o de terrorismo. El trabajo referido, publicado hace pocos días en Ginebra, establece que, aproximadamente 520.000 personas mueren anualmente en el mundo en forma violenta, de las cuales casi 400.000 son víctimas de homicidios intencionales; 50.000 son víctimas de homicidios culposos; 55.000 mueren por guerras o actos de terrorismo y aproximadamente 20.000 mueren como consecuencia del accionar policial.

Siempre de acuerdo a este estudio hay 14 países que tienen tasas por muerte de homicidios dolosos que superan el 30 por cada 100.000 habitantes, siendo el promedio anual mundial de 7,9 por cada 100.000.
 
Seis de esos catorce países son latinoamericanos y entre ellos El Salvador pareciera ser el país más violento, con 60 homicidios por cada 100.000 habitantes. Brasil está ubicado en la posición número 18 y México en la 51. De la situación argentina me ocuparé más delante. No obstante que la posición de México es relativamente buena, hay países como éste, donde en determinadas zonas, como en Ciudad Juárez, la tasa alcanza 170,4 homicidios cada 100.000 habitantes, es decir más de 20 veces la tasa global.

Según otros estudios los países mejores posicionados serían Chile con el 1,1; Canadá 1,8 y EEUU con el 5,4, todos por supuesto cada 100.000 habitantes y por año.

Nuestro país, con aproximadamente 6 homicidios por cada 100.000 habitantes no se encuentra, pese a todo, mal posicionado, aunque hay que hacer dos aclaraciones.

En primer lugar, las últimas estadísticas oficiales conocidas se remontan al año 2008, y en segundo lugar, hay que decir que estas estadísticas se originan en el Ministerio de Justicia de la Nación, que a su vez se nutre de la información que le proporcionan las provincias y la Capital Federal. La información no es siempre confiable.

Nuestra provincia de Mendoza es probable que cierre el año 2011 con aproximadamente 105 homicidios dolosos y si, según el último Censo, los mendocinos somos 1.700.000, tendríamos un promedio de 6,2 homicidios dolosos por cada 100.000 habitantes, es decir la media nacional declarada.

Todos los trabajos en la materia confirman que aquellos países con niveles bajos de desigualdad de ingresos y de desempleo tienen tasas de homicidios menores.

No cabe duda que el crimen organizado y el tráfico de drogas traen aparejado el uso de violencia extrema, y por lo tanto el incremento del número de homicidios.

En Mendoza estamos a tiempo, y allí es donde hay que atacar.



Las opiniones vertidas en este espacio no necesariamente coinciden con la línea editorial de diario Los Andes.

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