Argentina Wine Report, informe elaborado por el equipo de análisis de Área del Vino, indica que hasta ahora, Argentina ha experimentado un crecimiento acelerado, impulsado en los últimos años por la crisis internacional que se extendió durante todo 2008 y 2009.
Así, el sector exportador pasó por una década muy exitosa en la que el share llegó al 5,3% en valor en los principales mercados y trepó al 8,8% en volumen (sin considerar Reino Unido).
“El share de vinos fraccionados de Argentina en los principales cinco mercados de exportación ha crecido en los últimos años gracias a la evolución positiva de sus ventajas competitivas basadas en adecuados ecuación de costos y tipo de cambio en comparación con la apreciación cambiaria que tuvieron los países competidores”, subraya el reporte.
Recordemos que el mundo atravesó un fuerte cambio estructural y la proporción de vinos importados creció un 40% en sólo 20 años, arrastrada principalmente por “nuevos consumidores” compuestos en gran medida por países cuya producción interna es nula o no alcanza para abastecer el mercado interno.
Allí se encuentran los países emergentes como los asiáticos, varios latinoamericanos, Canadá y Estados Unidos.
“Si el mundo entra en fase recesiva en los próximos meses, volvería a complicar a varios países cuya expansión está basada en la exportación, como es el caso de Argentina”, advierte el análisis.
Cambios estructurales internos
El progresivo aumento de costos internos y el asociado cambio en el mix de productos que indica que Argentina no volcará toda su fuerza de competitividad en el segmento de los U$S 15 - 20, ni en la caja de U$S 18 FOB como lo hizo en la última década, un tema es crucial es el abastecimiento de materia prima.
El reporte señala que “en ciertos varietales, como el Malbec, el crecimiento de la oferta ha estado por detrás de la demanda y esto ha ocasionado un fenómeno de escasez relativa que ha presionado fuertemente la subida de precios”.
“En la temporada 2011, mientras que la caída promedio del precio fue del 9,3% para el total de uvas -aún con un incremento importante en los volúmenes generales de cosecha- hubo crecimiento en las uvas del Valle de Uco donde se concentran las de mayor precio relativo y que han tenido demanda sostenida en los mercados internacionales”.
Como conclusión,“una buena cosecha no asegura que el precio de ciertas uvas muy demandadas reduzcan sus cotizaciones”.
Tras el "empujón" es necesario encontrar solidez
El empujón que brindó el fenómeno del "trade down" (búsqueda de vinos de menor precio pero igual calidad por parte de los consumidores mundiales) se evidencia en la porción de mercado ganado por Argentina sobre sus competidores, en sus principales mercados.
En Estados Unidos se pudieron ver los efectos que la crisis tuvo en la elección de vinos argentinos. El share saltó de 3,6% a 6,1% entre 2008 y 2010 mucho más de lo que había crecido en los 3 años precedentes.
“Tras este período de crecimiento acelerado, el share siguió subiendo pero a una tasa menor que previo a la crisis. Esto revela que parte de las ventajas que le permitieron a Argentina ganar espacio de mercado hoy son menores”, indica el reporte.
En Canadá, en tanto, los vinos argentinos ganaron una porción importante en los últimos años, pasando del 3,82 en 2008 a 6,19% en 2011 y en los meses posteriores a la crisis tuvieron un crecimiento considerable. Sin embargo, en el último año, el valor permanece relativamente estancado.
“La razón hay que buscarla en el hecho de que marcas que crecieron mucho en la crisis, lo hicieron a precios relativamente bajos, lo que explica en gran medida el bajo promedio argentino”.
En Brasil Argentina perdió share. El share entre los distintos orígenes de vinos importados alcanzó su nivel máximo de 25,5% a mediados de 2006 y luego comenzó una lenta declinación hasta llegar al 22,6% de los últimos doce meses cerrados en julio de 2011.
Por último, en Países Bajos, Argentina tuvo un buen desempeño; creció en share aprovechando el trade down, pasando del 1,8% al 4,6% entre 2005 y 2011 (datos hasta enero de este año)
El punto es qué sucederá con esa expansión a partir de hoy, donde muchos de los factores que impulsaban la competitividad argentina se diluyen.
En primer lugar, el “trade down” muestra menor incidencia en casi todos los mercados (esto siempre y cuando la crisis internacional no se siga agudizando).
“Parece influir decididamente el hecho de que muchas bodegas ya no pueden mantener en ciertas franjas de vinos, la preciada relación precio-calidad que les valió el desplazamiento de vinos más caros de otros orígenes”, dice el reporte.
Hoy, Argentina es un jugador con visibilidad, lo que implica un ambiente competitivo más agresivo y menos posibilidades de crecimiento de share "basado en el incremento del mercado global antes que en espacio ganado a los competidores".
En otras palabras y en base al contexto económico actual, es posible que las exportaciones no continúen creciendo con el acelerado ritmo que propició el anterior contexto de crisis.
Desde fines de 2009 hasta la actualidad, Argentina sólo creció 0,7% en share en los principales 5 destinos. Esto implica que hoy, sin depender de aceleradores externos o de una política cambiaria que favorezca precios bajos y márgenes de rentabilidad, el crecimiento de las exportaciones del sector estará ligado más fuertemente a cambios internos de las empresas para mantener su competitividad.
Productores denuncian que el negocio se sigue achicando y que no han recibido señales de interés del Gobierno provincial, aunque la gravedad de la situación fue expuesta hace más de tres años.
El evento fusiona dos importantes ferias de la industria vitivinícola, Sitevi y Vinitech.