Squillari presta atención a cada consulta de su audiencia junto a Diego García. (Gentileza)
domingo, 23 de octubre de 2011
Accesible, humilde y sereno -como lo era dentro de la cancha-, Franco Squillari ofreció una charla a directores, profesores, padres y alumnos del tenis mendocino, en el Mendoza Tenis Club.
Aprovechando su visita por una clínica destinada a empleados de una empresa consultora de recursos humanos, el argentino ex número 11 del mundo aceptó la propuesta de la Federación Mendocina de dialogar con los tenistas locales, junto a Diego García (Director de desarrollo y promoción de la AAT).
Sumándose a la exposición de García sobre su programa “Tenis 10” de formación técnica y táctica de los sub 10, Squillari se puso a disposición de su audiencia.
El argentino que venció al ex número uno y actual 4 del ranking mundial, Roger Federer, en 2001 y en 2003, contó con notable orgullo sobre el gran logro de su carrera. “Ganarle a Federer fue un placer, aunque aún no era número uno. A Federer le costaba jugar frente a un zurdo y ante un revés, flaqueaba. Después, con los partidos y los años, fue mejorando”, expresó Squillari.
Y continuó: “Habían tenistas difíciles, especialistas definidos. En polvo de ladrillo tenías a los españoles Peter Carter, Félix Mantilla y Alex Corretja. Andre Agassi era número uno en el ’99 y lo enfrenté en primera ronda de Roland Garros y me ganó.
Pero después, en su libro biográfico “Open” me mencionó y afirmó que en ese partido él no se sentía favorito. Si lo hubiera sabido antes, tal vez habría jugado distinto”, comentó con particular sonrisa.
“El jugador sudamericano tiene una vida útil más breve que el norteamericano o europeo, el desgaste de los viajes es distinto. Para nosotros es 10 veces más difícil cumplir con el calendario”, explicó redondeando la idea anterior.
-¿Cómo ven el desarrollo del tenis argentino?
-Squillari: Hay mucho sacrificio. El que tiene madera llega.
-García: Pero hay un momento que el jugador entiende que es profesional y se queda solo. Entra en una etapa donde la Asociación lo libera. Se necesita de una política distinta porque el sistema apunta a las familias pudientes y solamente atendemos a un 5 por ciento de la población ¡Cuántos talentos perdemos! Hay una base del tenis argentino que es chica y se ve claramente en el tenis femenino, tema en el cual entran otros factores.
-¿Preocupa la lesión de Nalbandian para la final de la Davis ante España en diciembre?
-Squillari: La lesión de David no es decisiva. Creo que abandonó el ATP 250 de Estocolmo para llegar a la final de la Copa Davis. Como sucedió ante Serbia, pienso que España llegará con jugadores cansados ya que Nadal y Ferrer tendrán poco tiempo de preparación.
Distinto a la Argentina, que además, como equipo ha mejorado mucho y tenemos individualidades como Nalbandian y Del Potro que pueden ganar.