Mirta aprendió a usar la compu y ahora es fan de Los Andes On line. (Marcos García)
Quedarse largo rato leyendo las noticias, hojear con detenimiento cada sección y luego darse un espacio para reflexionar sobre diferentes temas es lo que los lectores rescatan cada vez que tienen un diario impreso en sus manos. De la versión digital, en cambio, mencionan el lenguaje conciso y claro pero, además, valoran la agilidad a la hora de navegar y les gusta poder enterarse de lo que ocurre en la provincia, el país y el mundo con sólo hacer un ‘click’.
Romper con el supuesto de que las nuevas generaciones sólo buscan la información vía internet y que, por otro lado, los que nacieron sin las nuevas tecnologías prefieren el diario en papel, no es sencillo. Sin embargo, lectores de Los Andes demostraron que a la hora de elegir cómo informarse y entretenerse, las diferencias generacionales quedan al margen de todo esquema.
Un mundo al alcance de la mano
Cuando la crisis de 2001 expulsó a sus dos hijos al extranjero en busca de trabajo, Mirta Figueroa (59) comprendió que para seguir sintiéndolos cerca debía aprender cosas que hasta el momento le habían parecido imposibles. Es que ahora revisar las páginas de internet o enviar mails le resulta cotidiano, pero no así hace una década.
Ella dice que al principio le significó un esfuerzo porque ni siquiera sabía cómo se encendía la computadora y, de hecho, tampoco tenía. Siempre movilizada por el amor, logró ir un más allá de la estructura de comunicación que hasta entonces tenía incorporada. “Aprendí a manejar la PC y usar internet por mis hijos. Uno de ellos, antes de irse me explicó y desde ahí nunca más dejé de aprender, porque siempre encontrás cosas nuevas en la red”, contó Mirta que tiene una voz apacible y en cada frase incluye palabras afectuosas.
La mujer cuenta que al principio la idea era chatear con su hijo de Estados Unidos y también con el que se fue a España. Recuerda que los veía por la camarita y se enteraba casi todos los días de las cosas cotidianas, aunque para eso tenía que ir a un locutorio. Pero mientras aprendía más sobre la web, descubrió que todo un mundo se le abrió camino.
Así, decidió comprarse su propia computadora e instalar internet en casa. Más tarde, inclusive, sumó este servicio en la entidad donde trabaja, la Asociación de Niños y Adolescentes Diabéticos de Mendoza (Anadim). “Podemos solucionar muchos problemas en tiempo real y estar en contacto con asociaciones de ayuda al diabético de todo el mundo”, asegura.
Con las herramientas informáticas a mano, no tardó en darse cuenta de que desde su hogar o en su oficina, a la hora que quisiera podía estar actualizada y revisar, no sólo los diarios locales sino los de todo el país y el mundo. Desde su punto de vista, hoy no es posible estar ajeno a lo que sucede y por eso no se conforma con escuchar la radio y ver los noticieros. Mirta asegura que, para ella, el soporte más adecuado a sus gustos y necesidades es el digital.
Pero además al momento de elegir un medio, se queda con Los Andes on line, “porque usan el lenguaje de una manera que puedo entender todas las noticias". Cuenta que todos los días con mate en mano comienza a revisar los titulares principales y luego navega en un mar inagotable, que abarca desde los avisos clasificados hasta los temas de cultura y espectáculo.
A la sección de policiales, confiesa, prefiere verla menos porque dice que por lo general tiene noticias que le tiran el ánimo un poco abajo. "Sé que me ponen un poco tristes los hechos que tienen que ver con muerte o violencia. Siempre trato de buscar lo que me hace bien", explica.
Nada como la tinta y el papel
Con 13 años, Federica Abraham asegura que es mucho más lindo tener el diario en la mano y, como si fuese un ritual, tomarse el tiempo necesario para profundizar en cada noticia. Todos los domingos su mamá compra Los Andes y por eso ya es casi un indicador de que el descanso es perfecto cuando escucha la llegada del canillita dejando el ejemplar bajo la puerta.
"Me levanto, busco la sección que más me gusta y me voy a mi habitación a leer mientras descanso un rato más", comenta la adolescente, que cursa octavo año en el Instituto Nadino. Federica sueña con ser diseñadora en un futuro y de hecho, las páginas de Estilo suelen ser las que más le atrapan. "Hay fotos, información sobre desfiles pero también me entero de muchas cosas", cuenta.
A Florencia Campo (14), además de Estilo, le atraen las notas sobre deportes. Y lejos de conformarse con lo que aprende en la escuela, ella busca siempre ir por más y darse tiempo para la reflexión. "La compu me cansa. En cambio ver el diario impreso es diferente y las notas son más completas que las que salen en la radio o la tele", asegura Flor, que comparte con Federica no sólo el colegio sino una sincera amistad.
Con la revolución tecnológica, quienes trabajan en los medios disponen de múltiples herramientas para realizar su tarea. Ventajas y desventajas del mundo de la conexión full-time.
El hombre y la tecnología se combinan para que Los Andes llegue al lector a tiempo cada día. La trastienda de este proceso en la voz de sus protagonistas.