Participar más, el camino para ser buenos ciudadanos

Ésta fue una de las conclusiones centrales del Tercer Foro de Valos. La experiencia de la cooperativa "La Juanita".

Edición Impresa: viernes, 14 de octubre de 2011
Participar más, el camino para ser buenos ciudadanos

En la tarde de ayer, se realizó la tercera edición del foro de Valos. (Orlando Pelichotti / Los Andes)

Zulema Usach - zusach@losandes.com.ar

Comprender que el cambio comienza por uno mismo, aportar lo mejor de sí más allá de la actividad que se realice, escuchar al otro y trabajar en equipo. La lista de actitudes que debe tomar cada persona para construir un país mejor puede ser tan extensa como variada. Sin embargo, todos los conceptos derivan en la misma conclusión: para ser un buen ciudadano es necesario participar más, involucrarse en los temas cotidianos y dejar de lado la remanida frase "no te metas".

El esfuerzo para llevar adelante un cambio positivo no es muy grande, pero sí permite generar mejoras que en suma, derivarán transformaciones visibles, explican quienes trabajan de cerca en concientizar a la población sobre este aspecto. En los últimos años, la participación ciudadana ganó terreno entre los temas de agenda más importantes de diversos sectores de la sociedad. De hecho, éste fue el eje central del Tercer Foro organizado por Valos -entidad que fomenta la responsabilidad social empresaria-.

En esta sintonía, la jornada que se concretó ayer, fue denominada "De ser habitantes a ser ciudadanos". Entre los disertantes convocados en esta oportunidad, Marcelo Paladino, decano del IAE Business School (Escuela de Negocios de la Universidad Austral) expuso su punto de vista. "Para construir la ciudadanía no basta con ser honesto, sino desarrollar con responsabilidad el rol social que a cada uno de corresponde", destacó.

Pero tomar las riendas de este proceso no se limita a pertenecer a una agrupación política o emitir el voto cuando así sea necesario. Ser parte de la democracia, explicó Paladino, significa asistir a una reunión de padres en la escuela, escuchar las necesidades que hay en el barrio y buscar satisfacerlas, estar abierto a puntos de vista diferentes o ayudar en una organización de la sociedad civil.

En suma, preocuparse de lo que pasa alrededor para luego ocuparse. "Ésta es la única manera de contribuir al bien común, que en definitiva es el de uno mismo", deslizó Paladino, quien cuenta con una extensa trayectoria en áreas tales como responsabilidad social corporativa y liderazgo comunitario, entre otras.

Para lograr estos objetivos, aclaró el profesional, la clave está en recobrar valores en todas las esferas, incluyendo a las empresas, las organizaciones civiles, y el Gobierno. De cara a las próximas elecciones, estos conceptos recobran fuerza: "Existe una sensación de desazón en la población, que concibe que no hay muchas alternativas políticas, pero lo cierto es que la responsabilidad de propiciar nuevos espacios y participar es de todos", concluyó Paladino.

Héctor Flores (58) comprendió por sus propios medios que el camino para mejorar la propia realidad y la de otros comienza en tomar conciencia de que, cuando hay voluntad los resultados son sorprendentes. Por eso, el hombre llegó desde Buenos Aires a la provincia para contar cómo fue que logró fundar la cooperativa de trabajo "La Juanita" a partir de recursos mínimos.

Héctor recuerda que en el ?93 pasó a formar parte de los argentinos desocupados, que por esos años empezaron a contarse por miles. Él era tornero y la fábrica donde trabajaba cerró. "Nos organizamos en un movimiento que se formó en el barrio -ubicado en La Matanza-. Nos unimos porque queríamos trabajar; no recibir planes sociales", remarcó. En 2005, los primeros 20 socios armaron un horno de barro, donde cocían el pan que luego vendían el el lugar.

Con el tiempo, las voluntades fueron más y desde diferentes ámbitos, cada integrante hizo su aporte. Sin duda, la unión les permitió abrir un taller de costura con el asesoramiento de un reconocido diseñador y fabricar pan dulce para venderlo a empresas con la receta de Maru Botana. "Ahora queremos terminar la escuela del barrio y consolidar todos los emprendimientos", comentó Héctor.

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