La policía irlandesa se “trenzó” con los pacifistas. (AP)
El ex primer ministro británico Tony Blair fue recibido ayer con botellas y chancletas lanzadas por manifestantes -sin alcanzarlo- a su llegada a una librería de Dublín para firmar ejemplares de su autobiografía, donde defiende la implicación de Londres en la guerra de Irak.
Botellas de plástico y unas cuantas chancletas y huevos apuntaron al coche de Blair cuando llegaba a una céntrica librería de la capital irlandesa donde estaban previstas las primeras dedicatorias desde la publicación, el miércoles, de su autobiografía.
“Blair mintió, millones de personas murieron”, “Envíenlo a prisión por genocidio”, se leía en pancartas que portaban unos 200 manifestantes, algunos de ellos miembros de movimientos pacifistas o propalestinos. Un importante dispositivo policial impidió a éstos cruzar la barrera de seguridad. Pero una militante consiguió entrar a la librería y proceder a la “detención ciudadana” del ex primer ministro. En teoría la ley irlandesa autoriza a una persona sin autoridad policial arrestar a alguien que haya cometido un delito, aunque no se recurre casi nunca a esta prerrogativa.
“Le dije que yo estaba aquí para detenerlo por crímenes de guerra en Irak. Blair bajó la vista y, acto seguido, cinco agentes de seguridad me agarraron y me sacaron fuera”, contó en un comunicado Kate O'Sullivan, militante de un movimiento propalestino.
“Un pequeño número” de personas fueron detenidas, afirmó la Gendarmería irlandesa.
En su autobiografía, que ya figura entre los best sellers, Tony Blair defiende una vez más su decisión de involucrar a su país en 2003 en la guerra de Irak contra “el tirano” Sadam Hussein.
Figura polémica en su país, el ex jefe del gobierno cuenta con buena prensa en Irlanda por haber permitido la firma de los acuerdos de paz de 1998 en el Ulster.
Cuatro de los ex rugbiers uruguayos, cuyo avión cayó en la cordillera en 1972, llevaron su mensaje de esperanza a los mineros de Copiapó. Ya perforan ductos con dos máquinas y se espera una tercera aún más poderosa que hará otro hoyo, como plan B.
El jefe de psicólogos dijo que el ánimo es bueno. Este mediodía, entre cantos y lágrimas, los familiares conmemoraron el encierro.