La titular de ATE, Raquel Blas, va por la Lista Número 1. (Los Andes)
El jueves 23 se llevará a cabo la elección de autoridades de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), una organización social de origen sindical y nítida definición progresista que le disputa el espacio de los trabajadores a la propia CGT. La Confederación General del Trabajo, de tradición peronista, es una histórica defensora de la "exclusividad" para una central "única" de tercer grado, desde hace 65 años.
En las tres listas que se disputan la conducción provincial de la CTA hay dirigentes sociales de las más diversas procedencias de la izquierda política: allí comparten espacio socialistas y comunistas de todas las tonalidades del color rojo, ecologistas de las más diversas gamas del verde, peronistas "revolucionarios", radicales "vanguardistas", humanistas, defensores de los derechos humanos e independientes más o menos progresistas.
Aunque todavía faltan 18 días para su realización, la renovación de autoridades en la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) sobre un total de 82 mil afiliados en la provincia marcha a convertirse -por peso propio- en la mayor movilización cívica y social que haya logrado generar el amplio abanico del llamado progresismo mendocino en casi tres décadas de democracia.
Su definición no dejará de tener consecuencias en el nivel de relación de dos de los más importantes gremios de la provincia con el Gobierno: SUTE (más cercano a la gestión de Jaque) y ATE (alineado entre los sumamente críticos junto a Judiciales).
La cifra de asociados a la CTA en Mendoza es similar a la de empadronados en el departamento de San Martín. Y sus 82 mil votantes potenciales superan el número de integrantes de los padrones comunales de once departamentos: Luján, Tunuyán, Tupungato, San Carlos, General Alvear, Malargüe, Lavalle, Junín, Rivadavia, Santa Rosa y La Paz.
La cantidad de empadronados en la provincia provoca que las agrupaciones intervinientes analicen la posibilidad de que una junta electoral provincial -auxiliar de la nacional- colabore en los controles del proceso electoral. Aún sin cifras finales, en la CTA ya se habla de medio millar de urnas -fijas y volantes- de más de mil fiscales (de tres agrupaciones) y de "cuartos oscuros" ubicados tanto en hospitales, escuelas, facultades o ámbitos judiciales del Estado, como en zonas rurales o barrios humildes suburbanos.
Evidenciando el peso que alcanzan el gremio docente y ATE en la estructura total de la CTA (28.500 afiliados sobre 82 mil), las tres agrupaciones que se presentan en Mendoza están encabezadas por dirigentes de actual o pasada militancia docente.
La lista 10 -Lista de Todos- se identifica con la actual conducción (Hugo Yasky en la nación y Gustavo Maure en la provincia) y asume una actitud de "acompañamiento crítico" al Gobierno nacional según "se avance o retroceda en la concreción de los reclamos históricos de la CTA, como las asignaciones universales y el salario en blanco". Esta agrupación ofrece como sus principales candidatos a Gustavo Correa (33) apoderado de la Lista Celeste del SUTE; Juan Carlos Aguiló (decano de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNCuyo) y Nélida Rojas (líder de Tupac Amaru).
Su primer candidato a congresal nacional es Maure y entre los aspirantes a las diecinueve secretarías figuran el epistemólogo Roberto Follari, el abogado de los derechos humanos Pablo Salinas, el actor Walter Neira, el dirigente gremial Julio Tolosa (ATE) y el comunicador Ernesto Espeche.
La principal lista opositora es la número Uno -Germán Abdala- que conservó el nombre de la lista que históricamente condujo la CTA, hasta que se produjo a nivel nacional el quiebre entre Ctera y ATE (ver aparte).
Hoy "la Germán Abdala" cuestiona el "excesivo acercamiento" de la actual conducción al kirchnerismo y propone revertir "la pérdida de independencia" de la CTA. Sus tres principales candidatos son la titular de ATE, Raquel Blas; el secretario general de Judiciales, Carlos Ordóñez, y el principal dirigente de Fadiunc, Carmelo Cortese. Entre los aspirantes propuestos a congresales nacionales figuran el médico Guillermo Martínez Agüero y los dirigentes gremiales Roberto Macho (ATE), Cristina Romagnolli (Fadiunc) y Julio Castro (Judiciales).
Y en la nómina de candidatos para las secretarías, hay dirigentes de los gremios del ajo y de plásticos, docentes de la lista Lila -opositora a la Celeste en el SUTE- y líderes sindicales de organizaciones territoriales.
La tercera lista -Lista 3, Frente de Unidad Clasista- es opositora no sólo a la conducción de Maure sino también a la oposición de Blas y muestra menos "aparato" que sus dos rivales, organizadas en torno a las conducciones del SUTE y de ATE. Su principal dirigente es Martín Dalmau (37), integrante de una de las agrupaciones opositoras a la conducción del SUTE, militante del Partido Obrero y profesor de historia en escuelas de adultos y media de Las Heras. Está acompañado por Soledad Sosa (Judiciales) e Ivana Carrizo (Fadiunc).
Piensa seriamente en terminar su mandato y, a lo sumo, pediría licencia para llevar adelante la campaña en 2011.
En los próximos días, Jaque enviará una tanda de postulaciones para cubrir cargos. Pretenden que se retiren ministros de la Corte.