De idiomas y educación

domingo, 05 de septiembre de 2010
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"El portugués que se habla en Mozambique es raro. Ellos lo usan de una manera completamente distinta a la nuestra" asegura Joao. Portugués de nacimiento y entendido en la materia, se refiere a la forma en que los locales emplean la lengua de sus antiguos colonizadores.

"Aquí la gente utiliza una estructura semántica muy particular. Las palabras son las mismas, pero el orden es diferente. Eso nos genera confusión a la hora de comunicarnos con ellos", aclara. Para echar luz sobre el asunto, utiliza un ejemplo: "Si lo pasamos al castellano, es como si ellos, en vez de decir `aquí tengo comida´ dijeran `tengo aquí comida".

A pesar de ser el idioma oficial y la lengua más hablada del país, los mozambiqueños no terminan de familiarizarse con el portugués. El fenómeno resulta natural, en un país donde se hablan más de 40 dialectos diferentes.

En la casa, las familias utilizan alguna de estas lenguas, según la zona en que viven. El idioma lusitano queda supeditado a la vida de las grandes ciudades, o a la comunicación interregional.

Incluso después de la independencia, lograda en 1975, el gobierno revolucionario mantuvo la enseñanza obligatoria del portugués. El problema surgió durante la guerra civil (1977-1992). Entonces, enviar a sus hijos al colegio resultó un reto demasiado complicado para el mozambiqueño medio.

Las consecuencias de ese pasado se pueden advertir ahora en los altísimos niveles de analfabetismo (50%, según datos oficiales), que van en línea con los de pobreza (70%, uno de los más altos del mundo).

Sin embargo, el reciente auge de la economía ha permitido el desarrollo del sistema educativo. En las zonas rurales, como en la provincia de Inhambane, se ven nuevas escuelas a la vera del camino y muchos niños haciendo gimnasia en los patios. Una imagen esperanzadora, luego de tantas miserias sufridas.

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