Las gemelas y sus padres. (Foto Gentileza La voz.com.ar)
Cada uno de ellos lleva un pedacito de vida que las gemelas necesitan para sobrevivir. Se trata de Néstor (45), Juan (40) y Raúl (37) -los tres tíos de las chicas-; y de Exequiel, un primo de apenas 18 años de edad. Todos, sin titubear, se ofrecieron desde un primer momento para donar los órganos.
"Recuerdo el día que me crucé con mi cuñada en el centro y me comentó lo de las chicas. La miré a los ojos y le dije: al frente tuyo tenés al primer donante", contó ayer Néstor, durante la reunión que organizó Omar, el papá de las chicas, con los donantes en su casa de barrio Jardín Hipódromo.
Las gemelas cordobesas necesitan un trasplante de lóbulos pulmonares de un donante vivo y el viernes, la Justicia lo autorizó.
"Lo haríamos con cualquiera de nuestras hijas. Y nosotros a las gemelas las sentimos así", dijeron casi a coro los tíos. Néstor, aclaró que "ya hablamos con el médico y nos contó sobre los riesgos. Sabemos que disminuirá nuestra capacidad respiratoria, pero a esta altura de la vida, ya somos un rastrojero andando a diesel".
Después de un sábado a puro asado y fútbol en el potrero, Juan Carlos Oviedo se ilusionó ante esta posibilidad: "Quizá, nuestro granito de arena sirva para que la gente tome conciencia de lo importante que es donar vida".
Parado, detrás de una silla, está Exequiel, hijo de Juan y el más chico de los donantes. "No tenemos miedo. Todo va a salir bien y por fin las chicas van a poder tener una vida normal. Es un orgullo ayudarlas", subrayó el muchacho de 18 años que en un mes será papá por primera vez.
Mientras Marisol y Maribel le sacan chispas al teclado de la computadora, Mariana, su mamá, contó que lo que sucedió el viernes fue algo inexplicable.
Los recientes casos de triquinosis, el alto riesgo de Chagas y ser un área endémica de hidatidosis, evidencian problemas en las condiciones de vivienda, ambientales y de educación.
Un grupo de esquiadores se lució con sus saltos en la plaza Independencia, donde montaron una rampa de hielo para la práctica de destrezas invernales.