La Cruz Roja ayudó a las familias de los mineros atrapados en una mina del norte chileno a manejar conflictos surgidos de forma inesperada y colateral, como el de amantes de varios de ellos llegadas al lugar en busca de noticias, dijo una funcionaria.
Las amantes "ya se fueron para su casa y se tranquilizaron, bajaron y esperan que ellos salgan y solucionen por sí mismos sus problemas de falda", dijo Marta Flores, de la Cruz Roja chilena.
Varios conflictos ocurrieron desde el 5 de agosto -fecha del accidente- debido a que muchos de ellos tienen amantes aparte de sus esposas, y muchas se encontraron en la zona del yacimiento al venir a buscar noticias del rescate, explicó Flores.
"Tratamos de ver la realidad y explicarles esto: como mujer, si amo mucho a un hombre, voy a esperar que él solucione por sí mismo sus problemas", agregó. Flores contó que también surgieron otros problemas familiares, como el de parientes -incluso hijos- que hacía mucho tiempo estaban alejados de los mineros y que ahora aparecían atraídos por el dinero que estos van a recibir como indemnización.
Cuatro de los ex rugbiers uruguayos, cuyo avión cayó en la cordillera en 1972, llevaron su mensaje de esperanza a los mineros de Copiapó. Ya perforan ductos con dos máquinas y se espera una tercera aún más poderosa que hará otro hoyo, como plan B.
El jefe de psicólogos dijo que el ánimo es bueno. Este mediodía, entre cantos y lágrimas, los familiares conmemoraron el encierro.