Rousseff fue ministra de Lula en varias carteras, entre ellas la de Energía. (AP)
La candidata presidencial brasileña por el oficialismo, Dilma Rousseff, ganaría en primera vuelta las elecciones del 3 de octubre, según la última encuesta difundida ayer, en la que la ex ministra de Luiz Lula Da Silva, tiene 50 por ciento de intención de voto.
La encuesta, elaborada por la agencia Datafolha y difundida por el diario Folha de Sao Paulo, señala que Rousseff cuenta con 50 por ciento y su principal rival, José Serra, candidato del opositor Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), obtiene por ahora sólo un 28 por ciento.
Los números difundidos por Datafolha son similares a los reportados por la consultora Ibope, contratada por la red Globo, que el viernes también pronosticó un triunfo de Rousseff en primera vuelta.
Tanto el trabajos de Datafolha como el de Ibope revelan un estancamiento en el crecimiento de Rousseff, que había avanzado 13 puntos en las encuestas desde fines de julio, y del retroceso de Serra, que en último mes y medio tuvo una abrupta caída en la intención de voto.
El presidente del PSDB, Sergio Guerra, consideró que los nuevos número implican que Serra “ya inició la remontada” e impedirá el triunfo de Rousseff en primera vuelta.
En cambio, José Eduardo Dutra, titular del Partido de los Trabajadores, en el gobierno, sostiene que la posición de su correligionaria Rousseff está “consolidada”, y no ve señales de retroceso que hagan peligrar su posicionamiento ventajoso.
La consulta de Datafolha se realizó entre los días 2 y 3 de setiembre, luego de que Serra acusara a Rousseff de montar una red de espionaje para “chantajearlo”.
Al respecto, el Tribunal Regional Electoral informó ayer que el contador Antonio Atella Ferreira, quien reconoció haber ingresado ilegalmente a los archivos de Verónica Serra para captar datos de sus cuentas fiscales, fue afiliado al oficialista Partido de los Trabajadores (PT), dato que el PSDB tomó para renovar su estrategia contra Rousseff.
“Estoy indignado por lo que hicieron con mi hija... madre de tres niños pequeños, que nunca se metió en política”, dijo ayer Serra en la publicidad del PSDB transmitida por cadena nacional de radios.
“Esto es una nueva prueba de las intenciones políticas que hay detrás de este crimen”, declaró el opositor José Serra.
El PSDB denunció a Rousseff ante la Justicia como responsable de espionaje y solicitó que su candidatura sea “impugnada”.
Para Rousseff, la violación del secreto fiscal de Verónica Serra y otros dirigentes opositores fue cometida por delincuentes comunes sin motivos políticos.
Lula, quien participó de actos de campaña junto a Rousseff el jueves, descartó que su partido haya montado un sabotaje contra Serra, y opinó que éste quiere llevar “temas menores” a la campaña.
Cuatro de los ex rugbiers uruguayos, cuyo avión cayó en la cordillera en 1972, llevaron su mensaje de esperanza a los mineros de Copiapó. Ya perforan ductos con dos máquinas y se espera una tercera aún más poderosa que hará otro hoyo, como plan B.
El jefe de psicólogos dijo que el ánimo es bueno. Este mediodía, entre cantos y lágrimas, los familiares conmemoraron el encierro.